Investigadores del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias y del Clinic-IDIBAPS han coordinado un estudio en 57.000 personas que demuestra que ambas estrategias son similares para detectar el cáncer colorrectal dentro de los programas de cribado
El estudio, publicado en la revista médica The Lancet, también muestra que la participación en el cribado es más alta en el grupo de la prueba de sangre oculta en heces, un test no invasivo, que en el de la colonoscopia
El proyecto COLONPREV ha sido financiado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y el Instituto de Salud Carlos III
Investigadores del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (CHUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, y del Clínic-IDIBAPS han coordinado un estudio en 57.000 personas que compara la eficacia de dos principales estrategias para el cribado del cáncer de colon y recto. Después de diez años de seguimiento, se demuestra que ambas estrategias son similares en la detección del cáncer colorrectal y en su capacidad para reducir la mortalidad asociada a este tumor.
Para informar sobre este estudio, publicado en la revista médica The Lancet, se ha celebrado esta mañana una rueda de prensa con la presencia del gerente del complejo hospitalario, Adasat Goya, el coordinador del trabajo y gastroenterólogo, Enrique Quintero, la también autora y gastroenteróloga del HUC, Inmaculada Alonso, el jefe de Aparato Digestivo, David Nicolás, la gerente de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), Ana Prado, y el paciente, Pedro Benítez, quien señaló que se trata de una prueba indolora que le salvó la vida.

El gerente puso en valor esta publicación que “llega a conclusiones y resultados tan importantes para los pacientes” y destacó que haya sido coordinado por el doctor Enrique Quintero del HUC, junto al doctor Antoni Castells, director asistencial del Hospital Clínic de Barcelona y jefe del grupo Oncología gastroinstesinal y pancreática del IDIBAPS y del CEBERehd.
El cáncer colorrectal: una enfermedad que puede prevenirse si se detecta a tiempo
El cáncer de colon es uno de los tumores más frecuentes y una de las principales causas de mortalidad por cáncer. Se desarrolla a partir de lesiones precancerosas llamadas pólipos, que pueden evolucionar hacia un tumor maligno si no se detectan y eliminan a tiempo.
La detección precoz es clave para prevenir la enfermedad o diagnosticarla en fases iniciales cuando el tratamiento es más efectivo y las posibilidades de curación son más altas.
Actualmente, existen dos estrategias principales de cribado: la prueba de sangre oculta en heces, que permite detectar restos microscópicos de sangre indicativos de lesiones precancerosas o tumores; y la colonoscopia, que está considerada como la prueba más precisa para la detección temprana y que permite explorar directamente el colon y eliminar los pólipos antes de que se transformen en cáncer
Comparar las dos estrategias de cribado: estudio COLONPREV
Los investigadores del proyecto COLONPREV, primer estudio en el mundo que compara las dos estrategias de cribado, tenían la hipótesis de que la prueba de sangre oculta en heces, menos invasiva y más fácil de aceptar por parte de la población, no sería inferior a la colonoscopia en términos de reducción de la mortalidad por cáncer de colon y recto.
Así, se llevó a cabo un ensayo clínico aleatorizado que incluyó a 57.000 hombres y mujeres de entre 50 y 69 años de ocho comunidades autónomas españolas (Aragón, Canarias, Cataluña, Galicia, Madrid, Murcia, País Vasco, y Valencia).
Los participantes fueron divididos en dos grupos: un grupo fue invitado a realizarse una colonoscopia, mientras que el otro grupo fue invitado a realizarse el test inmunoquímico fecal cada dos años (cinco en total). El objetivo principal era comparar la mortalidad por cáncer colorrectal después de diez años.
Un test menos invasivo puede ser igual de eficaz
Los resultados mostraron que la participación en el cribado fue mayor en el grupo del test de sangre oculta en heces, del 40%, en comparación con el grupo de la colonoscopia, que fue de cerca del 32%.
Por otro lado, la mortalidad por cáncer colorrectal después de 10 años fue similar en ambos grupos: 0,22% en el grupo de la colonoscopia y 0,24% en el grupo del test inmunoquímico fecal. También lo fue la incidencia de estos tumores. Esto indica que el test es igual de eficaz que la colonoscopia para reducir la mortalidad por cáncer colorrectal en el seno de los programas de cribado.
Un artículo previo del mismo proyecto pero centrado en los resultados obtenidos en la primera ronda del programa de cribado y publicado en el New England Journal of Medicine, ya mostró que ambas estrategias detectaban el mismo número de tumores, pero el nuevo trabajo va más allá al demostrar que también son equivalentes en términos de reducción de la mortalidad por cáncer colorrectal.
En conclusión, el estudio refuerza la importancia de los programas de cribado y demuestra que la prueba de sangre oculta en heces es una herramienta clave para la detección precoz del cáncer colorrectal, mejorando así las tasas de supervivencia y reduciendo la mortalidad asociada a esta enfermedad.