Ciudad del Vaticano (EFE).- El papa León XIV aseguró este domingo que su corazón «está herido» por las decenas de muertos y heridos en el naufragio de un cayuco en el que viajaban más de un centenar de personas frente a las costas de Mauritania, una «tragedia mortal que se repite cada día en todo el mundo».
«Nuestros corazones están heridos por las mas de 50 personas muertas y unas 100 todavía desaparecidas en el naufragio de una embarcación cargada de migrantes que intentaban el viaje de 1.100 kilometros hacia las Islas Canarias que se hundió en la costa atlántica de la Mauritania», dijo.
Al término del rezo dominical del Ángelus, ante los miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro del Vaticano para escucharle, el pontífice subrayó que «esta tragedia mortal se repite cada día en todo el mundo».
«Recemos para que el Señor nos enseñe como individuos y como sociedad a poner en practica plenamente su palabra: ‘Era extranjero y me habéis acogido’», dijo.
Las autoridades mauritanas hallaron este sábado la embarcación en la que naufragaron más de un centenar de migrantes el pasado miércoles frente a las costas del país, un siniestro que dejó al menos 71 muertos, según fuentes de la Guardia Costera de Mauritania.
Hasta el momento se han recuperado 71 cadáveres y rescatado 17 supervivientes.
Las fuentes explicaron que probablemente las corrientes arrastraron los restos humanos hacia el sur.
El naufragio ocurrió en la zona de M’haijrat, a unos 60 kilómetros al norte de Nuakchot, y de acuerdo con los testimonios de los rescatados, la embarcación, en la que viajaban migrantes en su mayoría de nacionalidad gambiana y senegalesa, había zarpado de Gambia seis días antes con destino a las islas Canarias, en España.
La ruta migratoria desde la costa africana hacia Canarias, conocida como ‘ruta atlántica’, está considerada una de las más peligrosas del mundo, con miles de muertos cada año. EFE