Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha declarado nulas las normas aprobadas por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en 2018 para permitir la reforma del centenario Hotel Santa Catalina, el emblema turístico de la ciudad, tras asumir su gestión el grupo Barceló.
El TSJC estima así un recurso interpuesto por Pama e Hijos SA, la sociedad que explotaba el establecimiento en su anterior etapa -el Hotel Santa Catalina pertenece al Ayuntamiento de la ciudad, que delega su gestión a un concesionario privado-, por entender que la reforma implicó una alteración no justificada de un bien protegido.
Los magistrados fallan que el proyecto de reforma debería haberse sometido a evaluación ambiental estratégica y consideran que las normas específicas que el Consistorio aprobó para esa reforma no quedaron «suficientemente justificadas» y supusieron «una alteración del inmueble, el cual esta protegido en su totalidad, tanto exterior como interiormente».
La única razón que las administraciones demandadas alegan para justificar la «degradación» del nivel de protección es de oportunidad, con el fin de facilitar su reforma o adaptación para el uso que con un determinado proyecto se trataba de implantar, explica la Sala.
Pero ello, señalan los magistrado en sus argumentos, «no justifica, en absoluto, la desaparición de elementos estructurales merecedores de protección, cuya conservación podrá hacer más compleja o costosa, pero no imposible, una utilización racional, que como sostiene el Ayuntamiento, haga rentable su mantenimiento».
Añaden también que «la preservación del patrimonio artístico y cultural español no puede quedar a merced de cualquier contingencia, la obtención de un concreto equipamiento por muy necesario que sea», y, por ello, estiman «íntegramente» el recurso y anula el acuerdo impugnado.
La forma en la que se cumplirá la sentencia se determinará en su trámite de ejecución, una vez que sea firme, ya que se puede recurrir ante el Tribunal Supremo. EFE