Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Las administraciones estudian varias medidas para agilizar el tráfico en la carretera GC-1 y evitar los atascos que se producen de manera habitual, como la ampliación de la autovía con un cuarto carril o la puesta en marcha de un carril bus-VAO, exclusivo para transporte público y vehículos de alta ocupación.
Todas las instituciones con competencias en la gestión del tráfico y carreteras de Gran Canaria han constituido una comisión de trabajo, que se reunirá mensualmente, para agilizar la puesta en marcha de iniciativas que permitan solventar la situación, ha informado el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, al término de la reunión que han mantenido este viernes.
Una de las medias prioritarias será la creación de un cuarto carril en ambos sentidos en la GC-1 en la zona entre Bocabarranco y La Mareta, cuyo proyecto se licitará en las próximas semanas con un presupuesto de nueve millones de euros y un plazo de ejecución de unos 18 meses, ha señalado el consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez.
De esa manera, se evitará el efecto embudo que se produce actualmente cuando la carretera pasa de tener cuatro carriles a tres, lo que ralentiza la circulación.
El Gobierno de Canarias también prevé la creación de otro cuarto carril desde Melenara hasta Marpequeña (Telde) y la reordenación de los accesos a la zona comercial de La Mareta y del cruce de Melenara.
El Ejecutivo avanza en estos proyectos, pero «no se pueden hacer todos a la vez», pues las obras dificultan todavía más el tráfico, ha dicho el consejero.
También se estudia la posibilidad de instaurar un carril bus VAO en la GC-1, aunque es necesario valorar su viabilidad, pues se trata de «una infraestructura complicada que no es la solución a todo», ha manifestado la jefa provincial de Tráfico en Las Palmas, Eva Canitrot.
Por una vía de este tipo solo pueden transitar vehículos con más de un pasajero, lo que invita a compartir el coche en los desplazamientos, pero hay que tener en cuenta que se elimina un carril en una carretera ya colapsada y exige numerosos elementos como detectores de matrícula, paneles y otros, ha asegurado Canitrot.
Morales ha indicado que el 80 por ciento de los vehículos que llegan a la capital grancanaria desde el norte y el sur van ocupados por una sola persona, por lo que hace falta concienciar a la población de la necesidad de compartir automóvil.
Con ese fin, se estudia la posibilidad de poner en marcha campañas de sensibilización de los ciudadanos, ha dicho el presidente del Cabildo de Gran Canaria.
Otra de las actuaciones es intentar mejorar la evacuación de una zona tras un accidente, para que los obstáculos a la circulación se mantengan lo menos posible en la carretera, aunque hay aspectos legales que no se pueden obviar, ha añadido la jefa provincial de Tráfico.
Asimismo, Morales cree necesario analizar la posibilidad de espaciar los movimientos de los vehículos, para lo que haría falta modificar horarios de la vida cotidiana, de manera que no se concentren los desplazamientos escolares, de tráfico pesado y laborales y otros en la misma hora.
Para esa posible modificación de horarios hace falta hablar con todos los sectores implicados, ha detallado Morales.
En cuanto al uso del transporte público como forma de mejorar el tráfico, ha destacado que se ha pasado de 42 millones de viajeros hace varios años a 104 millones en la actualidad.
Uno de los principales problemas es que la densidad de vehículos en Gran Canaria es muy alta, con 802 vehículos cada mil habitantes, por encima de los 650 de media europea, ha dicho Morales.
El tráfico en la isla de Gran Canaria se caracteriza por una orografía complicada, con muchos vehículos y poco espacio, según Canitrot. EFE