Puerto de la Cruz (Tenerife) (EFE).- En torno a un millar de personas ha salido este domingo en manifestación por las calles de Puerto de la Cruz (Tenerife) para reclamar una solución para Playa Jardín, cerrada desde hace ocho meses por vertidos de aguas fecales.
Convocados por la plataforma ‘Stop vertidos al mar’, los manifestantes, ataviados con camisetas amarillas, han expresado su malestar por una situación que ha dejado sin su principal playa a uno de los municipios turísticos de mayor solera en Canarias.
Durante su recorrido, que ha partido desde las inmediaciones del Lago Martiánez y ha desembocado en Punta Brava, han exhibido carteles y gritado consignas pidiendo soluciones, con alusiones a la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, y a la consejera insular de Medio Natural, Sostenibilidad y Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez.
«Los vecinos no somos culpables», han coreado también los manifestantes, que ante la presencia de una mancha marrón en la playa del muelle han indicado: «esta es la mierda de la que nos quejamos».
Desde el Cabildo de Tenerife se ha programado una serie de actuaciones como la reparación del emisario de la depuradora de Punta Brava, y más a largo plazo, la ampliación de la misma, que es de carácter comarcal.
Adicionalmente, la corporación insular ha aprobado una partida de un millón de euros para la conexión de todas las viviendas del barrio de Punta Brava a la red de saneamiento.