Las cartas recibidas de Visocan han generado una gran preocupación entre los vecinos ante el riesgo de futuros desahucios. Rubens Ascanio, concejal y coportavoz de Unidas se puede en La Laguna, presentó un escrito de ruego para el próximo pleno municipal, en el que solicita el cumplimiento de los acuerdos unánimes aprobados en la sesión celebrada en marzo. Dichos acuerdos incluían la celebración de una reunión informativa con los vecinos de las 119 viviendas de San Matías.
Ascanio indica que la llegada de las cartas de Visocan a los domicilios, en las que se reclaman las cantidades íntegras de los alquileres sin la rebaja alcanzada en el anterior convenio, ha incrementado la preocupación sobre posibles desahucios. «El nuevo convenio se establece sin escuchar a las familias residentes y se difunde sin que hayan tenido la oportunidad de conocer los aspectos que varían. Entre los puntos más significativos está el cambio de gestión, más enfocado en Muvisa, teniendo en cuenta la deuda de las familias, sin el carácter preventivo de la fase anterior», explica.
Para Ascanio, resulta preocupante que una vez más los acuerdos plenarios se conviertan en papel mojado por la escasa voluntad de hacerlos realidad. Insiste en que «no es la primera vez que esto sucede en este mandato, lo que sin duda disminuye el valor del espacio democrático del Pleno lagunero y dice muy poco a favor del actual gobierno».
Consideran que La Laguna, a diferencia del mandato anterior, está haciendo «vacío a los vecinos, dejándolos sin apoyo ante Visocan y con mayor vulnerabilidad, lo que ha sido uno de los factores que más peso ha tenido en la precariedad manifestada en el propio salón de plenos por uno de los afectados». En este sentido, les parece significativo que en casi dos años no se hayan visto gestiones conjuntas con la empresa del Gobierno de Canarias en una materia tan delicada como esta, que afecta a más de mil residentes por parte de Visocan.
La formación lagunera espera que el gobierno municipal abandone lo que consideran una clara “pasividad en la resolución de los conflictos existentes con Visocan”, la cual se agrava con un convenio que busca atender la acumulación de deuda mediante ayudas puntuales y diferenciadas. Esto convierte un problema excepcional, donde se otorgaron viviendas a familias que no cumplían con los requisitos de ingresos, en un drama cronificado.
Finalmente, subrayan que su formación no dejará de lado a los vecinos y seguirán reclamando respuestas, frente a lo que consideran “la estrategia del avestruz que parece imperar en el gobierno lagunero”.