La consejera de Turismo y Empleo, Jéssica de León, señala que «La Librea de Valle de Guerra reúne valores históricos, culturales y patrimoniales que la convierten en un atractivo de primer nivel, capaz de acercar a residentes y visitantes a una parte fundamental de la historia y las tradiciones del Archipiélago»
La Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias ha declarado Fiesta de Interés Turístico de Canarias a La Librea de Valle de Guerra, una de las manifestaciones culturales más singulares y arraigadas del municipio de La Laguna, en Tenerife.
La Librea es una representación de carácter religioso y popular profundamente arraigada en Valle de Guerra, donde se ha transmitido de generación en generación hasta convertirse en una de las principales señas de identidad de esta localidad lagunera. La celebración, que tiene lugar cada segundo sábado de octubre, combina historia, tradición y devoción en torno a la Virgen del Rosario.
La consejera de Turismo y Empleo, Jéssica de León, destaca que «esta declaración supone un reconocimiento a una de las manifestaciones culturales más singulares de Canarias y al compromiso de todo un pueblo por mantener viva una tradición que forma parte de nuestra identidad colectiva».
De León señala que «La Librea de Valle de Guerra reúne valores históricos, culturales y patrimoniales que la convierten en un atractivo de primer nivel, capaz de acercar a residentes y visitantes a una parte fundamental de la historia y las tradiciones del Archipiélago».
Además, subraya que «el turismo también es cultura y patrimonio», por lo que consideró que esta declaración «contribuye a resaltar aquellas celebraciones que enriquecen la experiencia de quienes nos visitan y generan actividad económica y empleo en los municipios».
La consejera añade que «Canarias cuenta con un legado cultural extraordinario y debemos seguir trabajando para protegerlo, difundirlo y convertirlo en un elemento de diferenciación de nuestro destino turístico».
La solicitud para la declaración fue promovida por el Ayuntamiento de La Laguna, que destaca la capacidad de La Librea para impulsar el desarrollo económico y social, favorecer la conservación del patrimonio cultural y enriquecer la oferta turística de Tenerife y de Canarias, generando además actividad económica y empleo vinculados a la difusión de sus valores históricos y culturales.
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, destacó que «esta distinción supone un motivo de orgullo para todo el municipio y un merecido reconocimiento para esta representación con tanto arraigo en nuestra querida Comarca Nordeste, que cada año congrega a más visitantes y se ha convertido en una referencia cultural a nivel nacional e internacional». El primer edil también recordó que «este hito representa el final de un largo camino, en el que las administraciones y las entidades ciudadanas, especialmente la Asociación Cultural Amigos de La Librea, han trabajado de la mano para que este símbolo de identidad del pueblo vallero obtenga al fin esta ansiada declaración».
Por su parte, la concejal de Turismo, Estefanía Díaz, destacó que esta declaración supone «un reconocimiento largamente reivindicado por los vecinos y vecinas de Valle de Guerra y de toda la comarca del Nordeste». Díaz recordó que asumió este expediente como «un reto personal» desde su llegada al área y señaló que «este reconocimiento es un orgullo para todos los laguneros y laguneras, pero especialmente para quienes han trabajado durante generaciones para mantener viva esta representación, un ejemplo de cómo preservar nuestra identidad, nuestras tradiciones y nuestro patrimonio cultural».
Una tradición con más de cuatro siglos de historia
Los actos comienzan con el desfile de los barcos de la Virgen del Rosario hasta la plaza de la iglesia de Valle de Guerra. Tras los oficios religiosos, una escuadra ataviada con trajes de época, origen de la denominación «Librea», y equipada con fusiles escolta a la imagen mariana en procesión.
A continuación, se desarrolla la tradicional representación, que recrea distintos episodios históricos vinculados al enfrentamiento entre las armadas cristiana y otomana en el siglo XVI. La escenificación incluye personajes históricos, maniobras militares y el combate naval que culmina con la victoria cristiana en Lepanto. El acto concluye con la rendición de las tropas otomanas y la ofrenda a la Virgen del Rosario, en una escena cargada de simbolismo.
Todo el espectáculo está acompañado por la música de la Banda de Nuestra Señora de Lourdes de Valle de Guerra, que interpreta composiciones especialmente creadas para la ocasión, y finaliza con una exhibición pirotécnica.
Origen y significado de La Librea
El origen de esta tradición se remonta a la participación de soldados canarios en la Batalla de Lepanto, librada en 1571. Según la tradición popular, los combatientes, liderados por el capitán palmero Francisco Díaz Pimienta, maestre de campo de las milicias de Barlovento, Puntallana y San Andrés y Sauces, se encomendaron a la Virgen del Rosario antes de la contienda, atribuyéndose posteriormente a su intercesión el éxito de la victoria.
La celebración mantiene vivo ese vínculo histórico y religioso a través de una representación que ha sido transmitida de generación en generación y que constituye una de las principales señas de identidad de Valle de Guerra.
El término «librea» hacía referencia al uniforme utilizado antiguamente por criados y cuadrillas de caballeros durante festejos y ceremonias, una denominación que ha perdurado hasta nuestros días para identificar esta singular manifestación del patrimonio cultural canario.
















