Impulsará la creación de un observatorio como espacio permanente de encuentro, colaboración y aprendizaje compartido
Realizará un diagnóstico integral para disponer de una radiografía actualizada de su realidad patrimonial, social, económica, turística y territorial
Se promoverá una estrategia específica que permita reforzar su conservación y revitalización como espacios de identidad, actividad económica, cohesión social y desarrollo sostenible
Concluido el I Encuentro de Conjuntos Históricos de Canarias, donde más de una veintena de especialistas se han reunido en el Museo Arqueológico de Fuerteventura (MAF) del 17 al 18 de junio para debatir sobre la situación actual de estos Bienes de Interés Cultural (BIC), el Gobierno de Canarias se ha comprometido a impulsar un espacio permanente de encuentro, colaboración y aprendizaje compartido junto con los cabildos insulares y los ayuntamientos.
“Betancuria va a marcar un antes y un después”, declaró Miguel Ángel Clavijo, director general de Cultura y Patrimonio Cultural tras la lectura de la “Declaración de Betancuria”, texto que se desprende de las mesas de debate. El Gobierno de Canarias “asume el compromiso de liderar una nueva etapa para los conjuntos históricos del archipiélago, construida desde la cooperación, el conocimiento y una visión compartida de futuro”, concluyó.
Para ello, la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural anunció durante este evento organizado por el Gobierno de Canarias, en colaboración con el Cabildo de Fuerteventura y el Ayuntamiento de Betancuria, la puesta en marcha de tres iniciativas para mejorar la gestión de estos BIC y que “se traduzca en una mayor conexión entre la ciudadanía y su patrimonio”, explicó.
En primer lugar, se impulsará la creación de un observatorio como espacio permanente de encuentro, colaboración y aprendizaje compartido entre el Gobierno de Canarias, cabildos insulares y ayuntamientos. Se trata de una “base para la toma de decisiones y el diseño de futuras políticas públicas”, desarrolló Clavijo. Conocer mejor nuestros conjuntos históricos es el primer paso para protegerlos, revitalizarlos y proyectarlos hacia el futuro.
Este observatorio actuará como una auténtica red de colaboración, aprendizaje e intercambio de experiencias para “compartir buenas prácticas, analizar dificultades comunes, aprender tanto de los éxitos como los fracasos, generar conocimiento colectivo y construir soluciones conjuntas” para los retos que afrontan los conjuntos históricos de Canarias.
Como segunda acción, el área de Patrimonio realizará un diagnóstico integral para disponer de una radiografía actualizada de su realidad patrimonial, social, económica, turística y territorial “como base para la toma de decisiones y el diseño de futuras políticas públicas”, declaró.
Finalmente, se trabajará en una estrategia específica para estos entornos que ayude a reforzar su conservación, impulsar su revitalización y consolidarlos como espacios de identidad, actividad económica, cohesión social y desarrollo sostenible.
De hecho, el director general anunció que “ya estamos trabajando en el desarrollo de nuevas herramientas de divulgación”, entre ellas una plataforma digital para centralizar las actividades de dinamización como rutas patrimoniales y “acercar a la ciudadanía la riqueza patrimonial de sus territorios para fortalecer el vínculo entre patrimonio, identidad y comunidad”.
Principios de la “Declaración de Betancuria”
- Los conjuntos históricos son espacios vivos y habitados.
Su futuro depende de mantener el equilibrio entre conservación, calidad de vida, actividad económica y función residencial.
- Los conjuntos históricos constituyen una red de centralidades históricas para Canarias.
Más allá de su valor patrimonial, desempeñan un papel fundamental en la articulación territorial, social y cultural de las islas.
- La identidad es el principal activo de los conjuntos históricos.
Su singularidad, paisaje urbano, memoria colectiva y formas de vida constituyen un valor diferencial que debe preservarse y proyectarse hacia el futuro.
- Los conjuntos históricos deben formar parte de las estrategias de desarrollo de Canarias.
Su planificación y gestión deben integrarse en las políticas de ordenación territorial, turismo, vivienda, comercio, cultura y sostenibilidad.
- Los conjuntos históricos son espacios de oportunidad económica.
Su conservación y revitalización favorecen la creación de empleo, la actividad empresarial, el comercio de proximidad y un modelo turístico más sostenible y conectado con el territorio.
- Invertir en conjuntos históricos genera valor para toda la sociedad.
La inversión en rehabilitación, espacio público y conservación produce efectos positivos que trascienden el ámbito patrimonial y repercuten en la economía y la cohesión social.
- La realidad de cada conjunto histórico es única.
Las políticas públicas deben partir de una visión compartida de los retos comunes, respetando al mismo tiempo las particularidades de cada municipio y de cada núcleo histórico.
- Los conjuntos históricos rurales requieren una atención específica.
Los pequeños municipios desempeñan una labor esencial en la conservación del patrimonio urbano histórico de Canarias y necesitan instrumentos adaptados a su realidad.
- La gestión de los conjuntos históricos exige liderazgo, cooperación y conocimiento.
El Gobierno de Canarias, los cabildos y los ayuntamientos deben reforzar la colaboración institucional y promover herramientas que faciliten una gestión más eficaz e innovadora.
- Canarias debe dotarse de un espacio permanente para los conjuntos históricos.
Los participantes consideran prioritario con foros estables de diálogo, intercambio de experiencias, generación de conocimiento y construcción de una agenda común para el futuro de estos espacios
















