El equipo de investigación explora otros yacimientos del entorno para comprobar la evolución y articulación de este poblado guanche
El estudio de las huellas de uso de los materiales arqueológicos recuperados permite obtener información sobre las estrategias de supervivencia y las actividades cotidianas
Miguel Ángel Clavijo visitó el yacimiento arqueológico junto al equipo de investigación
El Barranco de Agua de Dios, en Tegueste, alberga un relevante conjunto de cuevas naturales que fueron utilizadas durante la época aborigen como espacios funerarios y de habitación. En este entorno destaca la Cueva de Los Cabezazos, donde se ha llevado a cabo la quinta campaña de excavaciones arqueológicas financiada por el Gobierno de Canarias, en colaboración con el Ayuntamiento de Tegueste. En esta ocasión, el equipo científico de la Universidad de La Laguna (ULL) ha ampliado la investigación a otras cavidades del barranco para comprobar si esta cueva articuló el poblamiento guanche en la zona.
Las últimas dataciones sitúan la ocupación aborigen del Barranco de Agua de Dios entre los siglos VI y XV d. C. Sin embargo, es la comparación entre las diferentes cavidades, mediante la recogida y el estudio sistemático del material arqueológico, la que permitirá responder con precisión a cuándo se inició, cuándo se consolidó y cuándo finalizó el uso de este barranco por parte de la sociedad guanche.
Esto implica la necesidad de obtener secuencias cronológicas completas en varios asentamientos desde una perspectiva interdisciplinar y multidisciplinar. Por ello, además de intervenir en otras zonas del barranco, el equipo está volviendo a estudiar los materiales recuperados en el siglo XX por el arqueólogo Luis Diego Cuscoy en este entorno, conservados actualmente en el Museo de la Naturaleza y la Arqueología (MUNA). La combinación de estos datos permitirá determinar si la Cueva de Los Cabezazos fue realmente el eje vertebrador de este poblamiento indígena.

El director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, visitó la Cueva de Los Cabezazos junto a los codirectores del proyecto Paloma Vidal, Emilio Vacas y Salvador Pardo para conocer los últimos avances de la investigación arqueológica.
“Tenemos que insistir en que la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural está enclavada en la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura así que impulsar la ciencia desde las universidades públicas canarias es una obligación”, declara Clavijo, “pero también un compromiso firme”. Los resultados del trabajo arqueológico “es lo que nos va a dar las claves sobre el antiguo poblamiento del archipiélago”, concluye.
Huellas de uso
Uno de los puntos fuertes de esta investigación, es la colaboración “con especialistas de otras universidades a nivel internacional con una larga trayectoria que pueden aplicar todos sus conocimientos en el contexto aborigen de Canarias”, adelanta Vidal. En concreto, la ULL colabora con la Universidad de Basilea, en Suiza, a través del análisis funcional o traceología de los restos arqueológicos de la Cueva de Los Cabezazos.
“Las piedras encontradas en los cabezazos son muy importantes para los arqueólogos porque cada piedra nos cuenta una historia”, explica la investigadora de la Universidad de Basilea Dorota Wojtczak. Bajo el microscopio, estudia “qué materia prima se empleó, cómo se han producido y para qué fueron utilizadas estas herramientas”, lo que permite recuperar información sobre las estrategias de supervivencia y las labores cotidianas de la población guanche.
Entre las piezas analizadas figuran herramientas elaboradas en piedras de basalto y obsidiana, así como punzones de hueso animal. Para Wojtczak, la variedad de tipologías indica que “las actividades que desarrollaban los antiguos habitantes de Tenerife en este entorno eran complejas”.
Cabe recordar, que esta investigación se ha consolidado como un referente en formación docente, ya que desde sus inicios en 2023 se ofrecen prácticas de voluntariado al alumnado del Grado en Historia de la ULL. Esta quinta edición “ha sido la más concurrida hasta la fecha, con una veintena de participantes”, asegura Vidal. Además, los hallazgos en La Cueva de Los Cabezazos están nutriendo de forma directa la realización de Trabajos de Fin de Grado (TFG), Trabajos de Fin de Máster (TFM) y tesis doctorales focalizadas en el estudio de los materiales del yacimiento.
Este proyecto se enmarca en el compromiso del Gobierno de Canarias con la conservación y difusión del legado histórico del archipiélago, en cumplimiento de los principios y objetivos establecidos en la Ley 11/2019, de 25 de abril, de Patrimonio Cultural de Canarias.













