El Plan de Trabajo para el curso 2026/2027, presentado este jueves en el nuevo CIFP de Icod de los Vinos con la presencia de los 76 integrantes del servicio en Canarias, prioriza la participación de las familias, la atención a la diversidad y la mejora de las competencias básicas del alumnado
La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, dirigida por Poli Suárez, presentó este jueves en el nuevo Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) de Icod de los Vinos, en Tenerife, el Plan de Trabajo de la Inspección Educativa para el curso 2026/2027, que sitúa entre sus principales prioridades el fortalecimiento de la relación entre las familias y los centros educativos, la mejora de la atención a la diversidad y el refuerzo de las competencias básicas del alumnado.
El encuentro, celebrado en las instalaciones del antiguo Instituto de Educación Secundaria (IES) San Marcos, reunió a los 76 integrantes de la Inspección Educativa de Canarias y estuvo encabezado por el viceconsejero de Educación, José Manuel Cabrera, y el inspector general de Educación, Marcos Rodríguez. La jornada, que contó también con la participación del viceconsejero de Formación Profesional y Cualificaciones Profesionales, Francisco Rodríguez Machado, encargado de clausurar el encuentro, así como de representantes de las direcciones generales de la Consejería y de las direcciones insulares y territoriales, sirvió para coordinar las actuaciones previstas durante el presente curso escolar.
El inspector general de Educación, Marcos Rodríguez, explicó que «el plan anual concreta las líneas de trabajo establecidas en el plan general presentado el curso pasado», entre las que destacó «la simplificación administrativa, tanto en el propio servicio de Inspección como en los centros educativos, y la supervisión de la convivencia escolar». Sobre este último aspecto, señaló que las actuaciones se desarrollarán en las distintas zonas de inspección para «conocer cuál es la convivencia real en los centros de Canarias y poder proponer medidas de mejora».
Asimismo, Rodríguez subrayó que «otro de los grandes objetivos de este curso es la supervisión de la práctica docente, una línea de trabajo que venimos desarrollando desde hace tres cursos escolares y que tiene la comprensión lectora y la resolución de problemas como ejes fundamentales». De esta manera, la Inspección Educativa seguirá poniendo el foco en el trabajo que se realiza en las aulas para contribuir a la mejora de los aprendizajes del alumnado.
Competencias básicas
Otro de los ejes prioritarios del Plan de Trabajo es la mejora de la comprensión lectora y de las competencias matemáticas, dos ámbitos en los que Canarias mantiene importantes retos, tal y como reflejan los resultados del informe PISA 2025.
En este sentido, la Inspección Educativa dará continuidad al trabajo iniciado en 2023 para reforzar estas competencias, mediante actuaciones de formación y supervisión de la práctica docente que permitan consolidar los avances realizados y seguir mejorando los resultados académicos del alumnado.
Para ello, se mantendrá una atención especial al trabajo que se desarrolla en las aulas, con actuaciones orientadas a comprobar la aplicación de las estrategias educativas destinadas a mejorar la lectura y las matemáticas, así como a identificar posibles dificultades y favorecer la adopción de medidas de mejora en los centros.
Menos burocracia
La simplificación administrativa constituye otra de las líneas de trabajo del servicio durante este curso. En este ámbito, el plan da continuidad a las actuaciones dirigidas a reducir la carga burocrática que soportan los equipos directivos y el profesorado, con el objetivo de facilitar que puedan dedicar más tiempo a la atención educativa del alumnado.
El documento, alineado con los objetivos de calidad, equidad e inclusión educativa de la Consejería, recoge tanto las actuaciones programadas para el curso 2026/2027 como aquellas intervenciones que puedan surgir de las necesidades cotidianas de los centros.
Asimismo, establece mecanismos de seguimiento y evaluación trimestral y anual que permitirán comprobar el grado de cumplimiento de las actuaciones previstas, identificar posibles dificultades y mejorar los procedimientos de trabajo.












