El Instituto Canario de Investigaciones Agrarias investiga el potencial de Acerophagus utilis, un insecto que contribuyó a erradicar esta plaga en Hawái durante el siglo pasado, como posible herramienta para su control biológico en el Archipiélago
El consejero Narvay Quintero clausuró hoy las III Jornadas Científicas del Aguacate, en las que se presentaron avances de diferentes investigaciones orientadas a mejorar la productividad, la sanidad vegetal y la sostenibilidad de este cultivo
El Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), organismo dependiente de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, estudia la utilización de Acerophagus utilis, un insecto parasitoide que permitió combatir con éxito la cochinilla del aguacate en Hawái, como alternativa para avanzar en el control biológico de esta plaga en el Archipiélago.
Esta investigación constituye una de las líneas de trabajo presentadas durante las III Jornadas Científicas del Aguacate, organizadas por el Ejecutivo regional a través del ICIA, que concluyeron hoy miércoles, 4 de noviembre, en Valle de Guerra (Tenerife). El encuentro permitió dar a conocer los resultados de diferentes proyectos dirigidos a mejorar los sistemas de producción de este cultivo, su adaptación a las condiciones agroclimáticas de Canarias y el control de sus principales problemas fitosanitarios.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, clausuró las jornadas junto a la presidenta del ICIA, Janira Gutiérrez Peraza, y destacó la importancia de la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento para ofrecer soluciones a los retos que afrontan los profesionales del campo canario.
En este sentido, Quintero subrayó la necesidad de avanzar en nuevas herramientas para hacer frente a las plagas que afectan a cultivos de especial interés para las Islas, como el aguacate. “Es necesario seguir explorando alternativas que permitan reducir la dependencia de los tratamientos fitosanitarios y mejorar la sanidad vegetal. Contar con más opciones para combatir las plagas es fundamental para proteger nuestros cultivos y facilitar el trabajo de los agricultores y agricultoras”, señaló.
Nuevas alternativas para el control biológico de la cochinilla
Entre las investigaciones expuestas durante el encuentro destacan los trabajos desarrollados por el ICIA para combatir la cochinilla del aguacate (Nipaecoccus nipae), mediante la identificación y evaluación de enemigos naturales capaces de reducir sus poblaciones de forma sostenible.
Durante los últimos años, el Instituto ha realizado diferentes ensayos para determinar la eficacia de estos organismos en el control de la plaga. Aunque algunas de las alternativas estudiadas han ofrecido resultados parciales, hasta el momento ninguna ha permitido mantener una reducción significativa y estable de sus poblaciones.
En concreto, las pruebas realizadas con la crisopa (Chrysoperla carnea), mediante sueltas quincenales, consiguieron disminuir la presencia de cochinilla durante la primavera, pero no evitaron que sus poblaciones alcanzaran niveles elevados en otoño.
Según explicó la investigadora del ICIA Estrella Hernández Suárez, “estos resultados han permitido avanzar en el conocimiento de la plaga y de las herramientas disponibles, pero también han puesto de manifiesto la necesidad de encontrar alternativas capaces de contribuir a una regulación más estable de sus poblaciones”.
Ante esta situación, el equipo investigador comenzó a estudiar el año pasado la posibilidad de desarrollar un programa de control biológico clásico mediante Acerophagus utilis, un parasitoide que fue introducido desde México en Hawái en 1922 para combatir esta misma plaga.
Las publicaciones científicas de la época documentaron resultados especialmente favorables, ya que, menos de dos años después de su introducción, la cochinilla se encontraba próxima a desaparecer y en 1926 se confirmó su erradicación en el territorio. Posteriores revisiones científicas recogieron también experiencias satisfactorias con este organismo como agente de control biológico en Puerto Rico y otras islas del Caribe, como las hawaianas de Oʻahu y Molokai.
La elección de este parasitoide como posible candidato responde tanto a sus antecedentes de éxito como a la abundante información científica disponible sobre su biología y comportamiento, acumulada durante aproximadamente un siglo. Asimismo, dadas las características del insecto, se considera que su importación no presenta problemas taxonómicos ni de seguridad para el medio natural de Canarias.
Según explicó Hernández Suárez, estos conocimientos permiten plantear una evaluación progresiva de su seguridad, especificidad y eficacia, aspectos que deberán analizarse antes de considerar cualquier posible utilización en Canarias.
Para avanzar en esta línea de trabajo, el ICIA ha establecido contactos con especialistas e instituciones científicas de referencia internacional, entre ellas el Museo de Historia Natural de Londres, la Universidad de Florida y equipos de investigación de Hawái y México.
Como parte de estos trabajos, el pasado mes de septiembre se realizó una primera prospección en Florida, durante la que se recolectaron diferentes especies de parasitoides. La siguiente campaña está prevista para diciembre en Hawái y tendrá como objetivo comprobar si Acerophagus utilis continúa presente en las zonas donde históricamente se documentó su asociación con la cochinilla del aguacate.
Investigaciones para mejorar la productividad y adaptación del cultivo
Las jornadas también permitieron presentar los avances de diferentes proyectos desarrollados por el ICIA para mejorar la productividad del aguacate y su adaptación a las condiciones de cultivo del Archipiélago.
Durante la segunda sesión, el investigador Carlos Álvarez expuso los resultados de distintos ensayos, entre ellos un estudio realizado durante cinco años en una explotación comercial para evaluar el comportamiento de cuatro patrones seleccionados. Los resultados mostraron rendimientos superiores a los obtenidos con algunos de los materiales habitualmente utilizados por el sector, por lo que esta línea de investigación se ha ampliado a otras parcelas con diferentes condiciones de cultivo.
Asimismo, el Instituto trabaja en la evaluación de la respuesta de distintos portainjertos a la salinidad y al uso de aguas de riego de baja calidad, con el propósito de identificar materiales mejor adaptados a uno de los factores que condicionan la producción agrícola en Canarias.
A estas actuaciones se suman otros ensayos dirigidos a comparar la productividad y adaptación de diferentes materiales vegetales comerciales, así como la preparación de un estudio para determinar si la modificación de determinadas condiciones ambientales puede contribuir a mejorar el rendimiento de algunas variedades.
Además, en colaboración con el Cabildo de Tenerife, el ICIA desarrolla un estudio sobre variedades identificadas en distintas zonas del Archipiélago por su interés agronómico, con el objetivo de evaluar su comportamiento y posibilidades de cultivo.
Un espacio para acercar la investigación al sector
Las III Jornadas Científicas del Aguacate, celebradas los días 3 y 4 de noviembre en la sede del ICIA en Valle de Guerra, reunieron a profesionales de la agricultura, personal técnico e investigadores para compartir conocimientos y avances científicos que contribuyan a mejorar la producción y sostenibilidad de este cultivo.
El programa abordó diferentes líneas de investigación relacionadas con la sanidad vegetal, la mejora de los sistemas de producción y el aprovechamiento y valorización de los subproductos del aguacate.
El encuentro ha sido organizado por los investigadores del ICIA Carlos Álvarez, con estudios de productividad y eficiencia de riego, y Eva Dorta, que abordó la valorización y determinación de parámetros de calidad postcosecha, junto con nuevos subproductos de la producción de aguacate. Asimismo, contó con la participación de especialistas de la Universidad Complutense de Madrid, como Patricia García Herrera, y el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora, como Emilio Guirado Sánchez, junto a personal investigador y técnico de la Universidad de La Laguna, el ICIA y de la Dirección General de Agricultura.
Como complemento a las sesiones científicas, las jornadas incluyeron un taller práctico de poda en la Finca Isamar, donde las personas participantes pudieron conocer y aplicar sobre el terreno diferentes técnicas de manejo de este frutal.
















