El Clúster Marítimo Español (CME) pide al próximo Gobierno
una Estrategia Española de Economía Azul que coordine las políticas relacionadas con la mar y marque
una hoja de ruta común para todos los sectores marítimos. Esta propuesta forma parte del Manifiesto
por la Economía Azul Española, un decálogo de diez compromisos dirigido a las fuerzas políticas para
que la próxima legislatura reconozca el carácter estratégico del sector marítimo y sitúe la Economía
Azul como una política de país.
El presidente del CME, Javier Garat, ha expuesto estas diez medidas durante un desayuno informativo
celebrado este martes, en el que también ha presentado las principales conclusiones de la Agenda
Sectorial Marítima, que ofrece un análisis detallado de la Economía Azul. Según este documento, los
sectores marítimos generan 41.909 millones de euros de valor añadido bruto directo en España, casi un
15% más que en la edición anterior de la Agenda.
Entre los indicadores recogidos destaca también el aumento del 194,5% en los nuevos contratos de
construcción naval, que alcanzaron las 150.835 toneladas de arqueo bruto compensado (CGT). Estas
cifras reflejan la dimensión económica y la diversidad de una actividad que conecta sectores
industriales, logísticos, energéticos, pesqueros, tecnológicos y turísticos.
“España es una nación marítima. La Economía Azul tiene una contribución relevante al empleo, el
comercio exterior, la industria, la cohesión territorial, la alimentación y la competitividad de nuestro
país, como refleja la Agenda Marítima Sectorial. Queremos que esa realidad se refleje en las prioridades
de la próxima legislatura. Por eso presentamos un Manifiesto que plantea compromisos y medidasconcretas para mejorar las condiciones en las que operan nuestras empresas, impulsar la inversión y la
innovación y aprovechar el potencial de estos sectores”, ha señalado Javier Garat.
Diez compromisos para reconocer el carácter estratégico de la Economía Azul
El Manifiesto por la Economía Azul Española propone diez compromisos para reforzar el papel del
sector marítimo en la economía y la estrategia nacional. Entre ellos figuran el reconocimiento de la
actividad marítima como sector estratégico, el desarrollo de una Estrategia Española de Economía Azul
y la creación de un Plan Nacional de Inversiones en Economía Azul.
El documento también plantea simplificar la regulación y reducir la carga burocrática, preservando las
exigencias ambientales y de seguridad; fomentar el empleo y el talento azul; y promover la innovación,
la digitalización y la transición energética. Asimismo, apuesta por desarrollar nuevas industrias
vinculadas a la economía azul, como las energías renovables marinas, la biotecnología azul y la robótica
submarina.
El CME defiende que estas medidas se articulen mediante una visión de Estado, una gobernanza
compartida y una colaboración público-privada estable, con el objetivo de consolidar la competitividad
del sector y aprovechar las oportunidades económicas e industriales vinculadas al mar. Además, señala
la necesidad de una mayor coordinación entre los ministerios del Gobierno que tienen competencias
vinculadas con la mar, bajo la supervisión de una vicepresidencia económica.
Un plan para recuperar la competitividad de la flota española
Entre los diez compromisos, el Manifiesto dedica una línea específica a la competitividad de la flota.
El CME propone aprobar un Plan de Competitividad de la Flota, modernizar el Registro Especial de
Canarias y crear un registro específico para la flota pesquera, además de adaptar los marcos
administrativo y laboral a las particularidades de la actividad marítima.
El documento considera la flota mercante un activo estratégico para la economía, el comercio exterior
y la autonomía del país. En este ámbito, plantea reducir las cargas administrativas y actualizar el marco
regulatorio para favorecer unas condiciones más competitivas para los operadores españoles.
El Manifiesto también reclama reforzar la seguridad y la soberanía marítima y alimentaria, proteger las
infraestructuras críticas, como los puertos y los cables submarinos, y fortalecer las capacidades
nacionales vinculadas a las rutas comerciales y las cadenas logísticas.
El turismo marítimo y costero concentra la mayor aportación económica
El turismo marítimo y costero constituye la actividad de mayor dimensión económica entre los sectores
establecidos considerados por la Comisión Europea. En 2023 registró un valor añadido bruto (VAB)
directo de 28.373 millones de euros y generó 708.836 empleos. Respecto a los datos anteriores
utilizados en la Agenda, su VAB creció un 21,8% y el empleo un 8,5%. Estas cifras reflejan el peso de
las actividades turísticas vinculadas al litoral y al mar en la economía española.
Por su parte, los recursos marinos vivos, que comprenden actividades como la pesca y la acuicultura,
aportaron 6.917 millones de euros de VAB directo y generaron 189.796 empleos. Su valor añadidobruto aumentó un 4%. A estas actividades se suman las industrias de transformación y comercialización
relacionadas, que contribuyen al abastecimiento alimentario y al mantenimiento de la actividad
económica en las zonas costeras.
La construcción naval y el transporte marítimo, claves para la actividad industrial
La construcción y reparación naval registró un VAB directo de 1.475 millones de euros y 27.343
empleos. El valor añadido bruto del sector creció un 9 % y el empleo un 1,6%. Además, los nuevos
contratos de construcción naval alcanzaron las 150.835 toneladas de arqueo bruto compensado (CGT),
frente a las 51.214 de la referencia anterior, lo que supone un aumento del 194,5%. La cartera de
pedidos también creció un 7,6%.
El transporte marítimo, por su parte, aportó 1.203 millones de euros de VAB directo y generó 16.316
empleos. En la comparación entre ejercicios, su valor añadido bruto aumentó un 3,8% y el empleo un
2,8%. Su relevancia va más allá de su aportación económica directa, ya que conecta España con los
mercados internacionales y facilita el comercio exterior.
Las actividades portuarias, esenciales para la conectividad y las cadenas de suministro
Las actividades portuarias alcanzaron un VAB directo de 3.459 millones de euros y generaron 33.185
empleos. Los puertos constituyen infraestructuras fundamentales para la logística, el abastecimiento y
el comercio exterior, además de conectar España con las cadenas internacionales de suministro.
La Agenda recoge también indicadores que permiten observar la evolución de esta actividad y de la
conectividad marítima. El tráfico de mercancías en España creció un 1,7%, hasta situarse en torno a los
357 millones de toneladas, mientras que la conectividad de las líneas marítimas regulares aumentó un
3,2%. En el ámbito del transporte de pasajeros, el tráfico marítimo creció un 3,9% y el número de
pasajeros de cruceros aumentó un 6,7%.
La radiografía se completa con los recursos marinos no vivos, otro de los ámbitos contemplados en la
Agenda. Aunque tienen un peso menor dentro de los sectores establecidos analizados, forman parte de
la cadena de valor marítima y ofrecen oportunidades relacionadas con el conocimiento, la innovación
y el desarrollo de nuevas actividades industriales.
















