El consejero regional del área, Poli Suárez, lo ha visitado este martes para poner en valor las iniciativas innovadoras que, como ésta, impulsan colegios e institutos de las islas
“Ecoinnovación 4.0: Reutilización sostenible de aguas residuales en centros educativos” es el proyecto que lleva a cabo el Instituto de Educación Secundaria (IES) San Matías, en el municipio tinerfeño de San Cristóbal de La Laguna, para crear un modelo sostenible de gestión de agua y energía en entornos escolares.
Según sus responsables, “Ecoinnovación 4.0 es una iniciativa ambiciosa y transformadora que busca abordar dos desafíos cruciales que enfrenta nuestra sociedad: la creciente escasez de agua potable y la urgente necesidad de reducir nuestra dependencia de fuentes de energía no renovables”.
Con esta iniciativa, que hoy han conocido de primera mano el consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, Poli Suárez, y el viceconsejero de Formación Profesional y Cualificaciones Profesionales, Francisco Rodríguez Machado, se busca, además, “inspirar y capacitar a las generaciones futuras en la adopción de prácticas responsables y respetuosas con el medio ambiente”.
Durante su visita, Suárez ha puesto en valor las “cientos de iniciativas innovadoras” que, como ésta del IES San Matías, “impulsan los colegios e institutos de nuestra tierra, convirtiéndose en todo un referente para el conjunto de la sociedad”.
“Es un orgullo ver cómo nuestros centros son capaces de aportar tanto o más de lo que la sociedad les da a ellos”; manifestó el consejero, quien incidió en la necesidad de apostar por proyectos que “no solo enseñen a nuestros jóvenes contenidos, sino una forma afrontar los retos de vivir en el siglo XXI”.
En conjunto, participan en Ecoinnovación 4.0: alumnado y docentes de seis ciclos de grado básico, medio y superior (Redes y Estaciones de Tratamiento de Aguas, Energías Renovables, Eficiencia Energética y Energía Solar Térmica, Agrojardinería y Composiciones Florales,Jardinería y Floristería y Educación y Control Ambiental), así como de Secundaria y Bachillerato, a quienes la colaboración se les planteó como una actividad transversal con sus compañeros de FP.
Tras el estudio inicial de las aguas residuales y pluviales del centro, los participantes en el proyecto constataron la inexistencia de conducciones separadas que permitieran diferenciar el agua de lluvia de la residual.
Ante esa situación, realizaron un análisis exhaustivo de las canalizaciones y desagües, con el fin de diseñar una nueva red que posibilitará tanto la recogida independiente de las aguas pluviales como su conducción hacia un sistema específico de almacenamiento.
La incorporación de ese sistema de almacenamiento buscaría responder a una doble necesidad: por un lado, asegurar un recurso hídrico alternativo para su aprovechamiento en usos posteriores (riego, limpieza, sistemas auxiliares…); por otro lado, mitigar el riesgo de saturación de la red de saneamiento, especialmente en áreas con alta impermeabilización del terreno, donde las lluvias torrenciales generan sobrecargas que derivan en inundaciones, vertidos no controlados y mayor presión sobre las infraestructuras de depuración municipales.
Con este planteamiento, el proyecto, que sería exportable a otros centros, no solo pretende reducir el consumo de agua potable mediante la reutilización de aguas pluviales, sino introducir una gestión hídrica inteligente gracias a un sistema automatizado que integra distintos elementos: desde depósitos de almacenamiento, electrobombas, instrumentación hidráulica y sensores de nivel, a tecnologías de automatización y telecontrol, pasando por cuadros eléctricos inteligentes y sistemas que permiten una monitorización y gestión remota en tiempo real, así como protocolos de ciberseguridad y comunicaciones, que aseguran la integridad y fiabilidad de los datos, y una arquitectura de procesamiento capaz tanto de gestionar localmente la información de los sensores como de optimizar los tiempos de respuesta.
El sistema se completaría con interfaces de visualización avanzadas, con pantallas y un display central de gran formato, que facilitan tanto el control operativo como el uso pedagógico del conjunto por parte del alumnado.

Aula Enclave y biblioteca inclusiva
Durante la visita al centro, Suárez también recorrió otros espacios del centro vinculados al ámbito de la inclusión, la participación y la convivencia escolar, entre los que destacó el aula Enclave y la biblioteca Dolores Corbella Díaz.
En la primera de ambas, el consejero de Educación conoció de primera mano el trabajo que desarrolla el alumnado a través de un proyecto de organización y participación inspirado en el funcionamiento de una pequeña sociedad, en la que los propios estudiantes asumen distintas responsabilidades y roles, con lo que se favorece su autonomía personal, la toma de decisiones y el aprendizaje práctico.
En la misma línea, la biblioteca inclusiva del centro se presenta como un espacio concebido, además de servir como punto de encuentro para el fomento de la lectura, de herramienta educativa vinculada a proyectos de igualdad, convivencia e inclusión, impulsados por toda la comunidad educativa del instituto.

















