La consejera de Sanidad participó ayer en el XV Encuentro de Altos Cargos en Toledo, donde destacó la apuesta de Canarias por la innovación terapéutica, diagnóstica y digital para mejorar la atención y reducir las desigualdades entre islas
Advirtió que la incorporación de nuevos tratamientos y tecnologías debe ir acompañada de evaluación y medición de resultados, y destacó el papel del Servicio de Evaluación y Planificación del SCS en la toma de decisiones sobre innovación
La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, defendió ayer que la innovación sanitaria debe incorporarse al sistema con criterios de valor, evaluación y sostenibilidad, durante su participación en el Panel de Consejeros de Sanidad celebrado en el marco del XV Encuentro Global de Altos Cargos organizado por Redacción Médica en Toledo.
Monzón señaló que la llegada de nuevos tratamientos y tecnologías suponen avances qal sistema que siempre deben evaluarse para medir los resultados que aportan, las necesidades que cubren y su capacidad para mejorar la accesibilidad, la calidad e vida y reducir las desigualdades entre las islas. “No basta con evaluar e incorporar: hay que evaluar, incorporar, medir y reevaluar”, afirmó.
“La tecnología médica (terapias génicas, medicina de precisión, robótica quirúrgica, inteligencia artificial diagnóstica) no es un gasto corriente tradicional; es una inversión de alto impacto que transforma la cronicidad y alarga la vida y el objetivo es que cualquier ciudadano de Canarias pueda acceder a los recursos de forma equitativa”, añadió.
En este sentido, destacó el papel del Servicio de Evaluación y Planificación del Servicio Canario de la Salud (SESCS), que permite analizar la evidencia disponible y apoyar la toma de decisiones sobre la incorporación de nuevas tecnologías y prestaciones.
Monzón puso también en valor la participación del SCS en la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (RedETS) y en el nuevo marco europeo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (HTA). “El compartir la evidencia clínica de las nuevas tecnologías nos permite ser más ágiles, evitar duplicidades y dedicar nuestros esfuerzos a valorar cómo se aplican esas innovaciones en nuestro sistema sanitario”, expuso.
Indicó que el ritmo de la innovación avanza más rápido que la financiación sanitaria. “El reto no se limita al coste de adquisición de una nueva tecnología, sino que incluye su mantenimiento, actualizaciones y consumibles”, explicó. Por ello, defendió que la incorporación de innovación debe realizarse de manera planificada y sostenible.
Priorización del gasto en tratamientos oncológicos
En este contexto, Monzón destacó que en Canarias se ha priorizado durante esta legislatura la atención al cáncer, con una estrategia específica que contempla la prevención, el tratamiento y los cuidados paliativos, y con una apuesta por incorporar tecnología que permita diagnosticar y tratar a los pacientes en el Archipiélago sin depender de la Península.
Esta prioridad se ha traducido en inversiones concretas, como la dotación de ciclotrones en las dos provincias, la incorporación de protonterapia y el refuerzo de la atención oncológica en las islas. En este sentido, la consejera recordó que la instalación del ciclotrón en el Hospital Universitario de Canarias ha supuesto una inversión de 11 millones de euros, mientras que el edificio anexo al Hospital Dr. Negrín contempla una inversión de 31 millones para otro ciclotrón y una unidad de protonterapia.
También destacó la Unidad de Oncología Radioterápica de Fuerteventura, que con una inversión de 4,3 millones de euros ha permitido atender a 802 pacientes y realizar 10.722 tratamientos entre junio de 2022 y junio de 2026, evitando desplazamientos a Gran Canaria.
Canarias avanza hacia un sistema sanitario más interoperable
En el ámbito de la transformación digital, Monzón señaló que una de las prioridades del Servicio Canario de la Salud es avanzar hacia un ecosistema plenamente interoperable e integrado, especialmente relevante en un territorio insular y diverso como Canarias.
En este contexto, el SCS está desarrollando del Plan Estratégico de Transformación e Innovación de Salud Digital del SCS (PETISD 2026-2031), que contempla la consolidación de la Oficina del Dato y de Inteligencia Artificial del SCS como pieza estructural de la transformación digital sanitaria.
El SCS ha destinado cerca de 40 millones de euros en 2026 al programa de Salud Digital, orientado a modernizar procesos, facilitar la accesibilidad y mejorar la seguridad de la atención. Entre los principales proyectos, la consejera destacó la evolución hacia una Historia Clínica Electrónica única para todos los centros del SCS. Tras la implantación del Visor de Historia Clínica Unificada, se trabaja ahora con Magec Historia Clínica Electrónica para ampliar la interoperabilidad y disponer de un único modelo de expediente, con una implantación progresiva que culminará en 2031.
Además de la Historia Clínica, el PETISD trabaja también en:
– el impulso de la Medicina de precisión,
– refuerzo a la vigilancia y control de Salud Pública,
– Inteligencia Artificial y gobierno del Dato sanitario,
– ciberseguridad,
– transformación digital en la gestión del área de Hemodonación y Hemoterapia,
– Y también digitalización de la gestión de Recursos Humanos.
Monzón señaló que esta transformación debe tener un impacto directo en la atención al ciudadano y citó como ejemplo el programa AP Cuida2, que facilita la continuidad asistencial entre Atención Primaria y Hospitalaria mediante herramientas digitales y que ha permitido citar a más de 134.000 pacientes desde el inicio del pilotaje.













