Esta tecnología NESA de neuromodulación no invasiva actúa en la estimulación del sistema nervioso autónomo y supone una herramienta adicional dentro del proceso de rehabilitación
La Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, dependiente del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha incorporado un equipo NESA de neuromodulación no invasiva que actúa sobre el sistema nervioso autónomo, una tecnología que va a servir de apoyo a los procesos de rehabilitación de los pacientes atendidos en esta unidad.
Esta tecnología se ha adquirido gracias a la Asociación de Estibadores Fundación Canaria Belén María (FCBM), tras un acuerdo con la Fundación Canaria Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (FIISC).
Tecnología de neuromodulación
NESA es una tecnología de neuromodulación no invasiva que actúa sobre el sistema nervioso autónomo, el encargado de regular muchas funciones que nuestro cuerpo realiza de manera automática, como el descanso, la respuesta al estrés, determinados mecanismos relacionados con el dolor, la circulación o la capacidad del organismo para adaptarse y recuperarse.
El tratamiento con este equipo se realiza mediante microcorrientes de muy baja intensidad que se aplican a través de unos electrodos colocados en distintas zonas del cuerpo. El paciente apenas las percibe y la terapia se realiza de forma cómoda y no invasiva para estimular el sistema nervioso autónomo.
Este equipo, de reciente incorporación, va a servir de apoyo al trabajo que ya realizan los profesionales de la Unidad, aportando una herramienta adicional dentro del proceso de rehabilitación y siempre bajo la valoración clínica individualizada.
Fundación Canaria Belén María
La adquisición de este equipamiento ha sido posible gracias a la colaboración de la Asociación de Estibadores Fundación Canaria Belén María (FCBM). La iniciativa nace de una experiencia muy cercana. Uno de los miembros de la Asociación sufrió un grave accidente y, durante su proceso de recuperación, pudo beneficiarse de este equipamiento fuera de la Unidad. Los buenos resultados que experimentó con esta tecnología le llevaron a plantear la propuesta de que otros pacientes con lesión medular pudieran tener también acceso a ella. Él mismo continúa vinculado a la Unidad de Lesionados Medulares, a la que todavía debe acudir como parte de su proceso asistencial.












