El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, ha calificado de «injustificable» el retraso acumulado por el Gobierno central en la convocatoria de la subasta de eólica marina, un proceso que el archipiélago considera clave para su futuro energético e industrial. Durante una comparecencia en comisión parlamentaria, el consejero instó al Ejecutivo a «estar a la altura» de las expectativas generadas y a poner fin a los sucesivos aplazamientos.
Según explicó, en las islas existe «una sola voz» en torno a este asunto, articulada a través de la mesa eólica marina, en la que participan administraciones y empresas con independencia de su color político, dado que lo que está en juego es el desarrollo económico del archipiélago. «No podemos quedar pendientes indefinidamente de que se resuelvan todas las dificultades», afirmó, recordando que esta tecnología es una vía para reducir la dependencia canaria de los combustibles fósiles y generar empleo cualificado.
Hernández Zapata detalló que el planteamiento actual contempla un «primer frente» en Gran Canaria, con una potencia cercana a los 250 megavatios. El consejero defendió que Canarias reúne las mejores condiciones para convertirse en el primer territorio español en desarrollar un proyecto de este tipo, y recordó que la propia ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha señalado que la eólica marina se implantará allí donde exista aceptación social y territorial, un requisito que las islas llevan tiempo trabajando mediante acuerdos y propuestas consensuadas.
El consejero reconoció que se trata de «proyectos difíciles y complejos», que deben cumplir garantías ambientales, ser compatibles con la actividad pesquera y otros usos del mar, y garantizar una integración adecuada en el sistema eléctrico. No obstante, subrayó que «retrasar su inicio no hace desaparecer ninguna de esas exigencias», y que tanto el sector como las propias islas necesitan planificar con certidumbre, ya que la actividad afecta directamente a puertos, industria naval e inversiones.
El Gobierno canario valoró positivamente las ayudas estatales destinadas a adaptar infraestructuras portuarias, entre ellas las previstas para el puerto de Las Palmas, pero insistió en que estas inversiones «no sustituyen» la necesidad de que se aprueben las bases, se concrete la convocatoria y se dé respuesta formal a la propuesta canaria. «El Gobierno de Canarias sigue haciendo su parte, pero no podemos convocar el procedimiento que corresponde al Estado», resumió el consejero.El diputado David Morales (PP) respaldó la posición del Ejecutivo canario apoyándose en las críticas previas del presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, y reclamó también la convocatoria urgente del concurso. Según defendió, el sistema de generación eléctrica del archipiélago está «obsoleto» y existe riesgo de «ceros energéticos», lo que refuerza la necesidad de acelerar la implantación de renovables.
Morales recordó que las energías renovables apenas representan el 20% del mix energético canario, una cifra que considera insuficiente dado el contexto de subida de los precios del petróleo y la dependencia estructural del archipiélago de los combustibles fósiles para su generación eléctrica. En su intervención, destacó el potencial de los alisios como recurso natural diferencial para el desarrollo de la eólica marina en las islas, siempre, defendió, «bajo criterios de sostenibilidad y máximo respeto medioambiental».
El debate pone de manifiesto la presión creciente de administraciones autonómicas y locales para que el Gobierno central active de forma definitiva el marco regulatorio de la eólica marina en España, una tecnología llamada a jugar un papel relevante en el cumplimiento de los objetivos del PNIEC y en la diversificación energética de territorios insulares especialmente dependientes de la importación de combustibles fósiles.








