Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- La Fundación Alternativas urge a España en su informe anual sobre África a escuchar más las necesidades de los jóvenes y mujeres de ese continente, los más abocados a la inmigración irregular, para que sus acciones en el continente tengan un impacto real.
Sin embargo, uno de sus redactores advierte de que no dejarán de venir por no encontrar en sus países horizontes de futuro ciertos.
Esta es una de las conclusiones a las que llega esta fundación en su informe anual sobre el estado de las relaciones entre África Occidental y Europa, en un momento de inestabilidad en el Sahel, creciente influencia en la región de China y Rusia y una crisis migratoria que se intensifica.
Este estudio, presentado este jueves en Casa África, recalca la necesidad de que España escuche a sus socios africanos, no solo a los gobiernos, sino a la sociedad civil, y dentro de esta, no solo a los sectores más pujantes y profesionales, sino también a los más desfavorecidos, jóvenes o mujeres: aquellos que ese ven abocados a la inmigración irregular, a los cayucos o a las mafias.
Para esta entidad, la diplomacia española puede tener un papel importante como dinamizador de esta escucha, al tiempo que advierte de la importancia estratégica de actuar multilateralmente en un mundo donde se está rompiendo este principio básico.
El director de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Vicente Palacio, ha explicado a EFE que este nuevo informe incide en que los vacíos de seguridad, estratégicos o de comercio, provocados por la Administración Trump «deben rellenarse adecuadamente».
El momento de España
«Es momento para que España, en tanto que miembro de la UE, aproveche las oportunidades que le ofrece la Estrategia España-África 2025-2028, aprobada por el Gobierno a finales de 2024», de manera que se pueda establecer un nuevo modelo de relación con África Occidental desde el punto de vista del desarrollo humano y social de esos países, que viven una explosión demográfica muy relacionada con los flujos migratorios que se dirigen a este país.
Además de aludir al «nuevo resurgir del yihadismo» en algunos de estos países del continente, Alternativas insta a la intervención de potencias extranjeras ante el vacío en el sistema de la multilateralidad que está produciendo Estados Unidos en escenarios que conciernen a África.
La «cierta desintegración de lo que se conocía como cooperación regional», habida cuenta de las crisis que afectan a la CEDEAO y a la Unión Africana, preocupan a la UE, que necesita interlocutores con los que llegar a acuerdos para cambiar un modelo de relación que está todavía pendiente, apunta Palacio.
El representante de este centro de reflexión ha subrayado la necesidad de «cambiar el modelo de financiación al desarrollo porque no ha funcionado, para dotarlo de un mayor músculo financiero europeo y multilateral».
«Si Estados Unidos se está retirando de la ayuda al desarrollo, también para África, esto va a tener un impacto importante y estos vacíos van a tener que ser rellenados por otros: en primer lugar, por la comunidad internacional, también por los países europeos, pero, sobre todo, por los propios países africanos», ha aseverado.
A su juicio, los países del África Occidental «se tienen que empoderar o apropiar un poco de sus recursos, dotarse de más soberanía económica para poder cooperar entre ellos y aumentar la financiación y la mejora de sus programas de políticas públicas, como los relacionados con la salud, la educación -donde se están viendo retrocesos- o las infraestructuras».
Desafíos del crecimiento demográfico
El politólogo senegalés Saiba Bayo reflexiona en este informe sobre la demografía, la economía y su relación con la movilidad humana en el continente, para lo que ha hecho un análisis comparativo entre lo que ocurre en su país, Mauritania y Gambia, «los que ha visitado el presidente español, Pedro Sánchez, para establecer políticas de contención y coordinación de los flujos migratorios», según ha precisado a EFE.
Bayo concluye que el crecimiento demográfico de África tiene ventajas, pero también presenta desafíos importantes que van a requerir de una coordinación de políticas a nivel regional e internacional, así como una implicación importante de agentes que han estado tradicionalmente en el continente.
En su opinión, los vacíos que se están creando en el continente deben ser rellenados por sus propios países, que son los principales responsables de sus desarrollos.
El analista senegalés asegura que el crecimiento de la población africana ha conllevado contestaciones sociales importantes, como las que ha habido en Senegal con su reciente cambio de gobierno «porque la juventud se ha ido tomando en serio la situación política» de su país, un fenómeno que no es nuevo, sino que ocurre desde los noventa.
«La juventud siempre ha desafiado al poder porque no se ha visto ni escuchada ni considerada ni implicada en el diseño y implementación de las políticas públicas, es un desafío enorme para unos países que no han controlado sus recursos, algo de lo que ahora hablan algunos», ha referido.
Bayo afirma que en Senegal la gente sí tiene perspectiva de futuro, «la que les lleva a muchos a abandonar su país porque no ven oportunidades en ellos pese a tener licenciaturas o máster, ya que lo que le piden es que cultive la tierra».
Falta perspectiva local en las políticas
Como las políticas públicas de promoción de la juventud dependen de la ayuda al desarrollo y están diseñadas en colaboración con países donantes, como Francia, no existe perspectiva local ni se promueven dinámicas reales que permitan que la economía pueda absorber a esta juventud: no puedes crear tus políticas en sitios donde no hay dinámicas para que puedan implementarse, refiere.
Por ello, asegura que «la gente va a seguir queriendo irse siempre, por mucho que Senegal tenga ahora dinámicas de explotar su petróleo y grandes discursos de programas de cambio profundo, ya que esto no va a llegar en dos años, por lo menos en este primer mandato del Gobierno, que va a poder ejecutar como mucho el 10 %» de lo que ha anunciado.
Bayo sostiene que «la gente no va a poder esperar» y recuerda el dicho africano que dice que «antes de decirle a la gente, lávate las manos que vamos a comer, hay que presentar la comida». EFE