El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, y el presidente de la Asociación para la Recuperación del Lobo Herreño, Amilobo, Manuel Pérez Ramírez, mantuvieron hoy una reunión en El Hierro para coordinar las actuaciones a seguir para la solicitud formal de la inclusión de esta raza canina en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, mantuvo esta mañana en la Finca Fuente del Río, en Echedo, una reunión con el presidente de la Asociación para la Recuperación del Lobo Herreño, Amilobo, Manuel Pérez Ramírez, con el objetivo de avanzar en la tramitación para el reconocimiento del lobito herreño como raza autóctona y su posible incorporación al Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Al encuentro asistieron también el director general de Ganadería, Andrés Díaz Matoso, en su caso de forma telemática, y el jefe de servicio de Producción, Mejora y Comercialización Ganadera, Juan Muñoz.
Según explicó el titular del departamento, “la solicitud de reconocimiento oficial debe canalizarse a través de una asociación de criadores, y este encuentro nos ha permitido revisar el estado de la documentación, concretar los siguientes pasos a dar y determinar en qué ámbitos puede prestar apoyo técnico el Gobierno de Canarias”. Quintero subrayó que “el reconocimiento del lobito herreño como raza autóctona supondría un gran avance para proteger un patrimonio genético, ganadero y cultural propio de El Hierro y del conjunto de Canarias, por lo que vamos a colaborar para que el expediente avance con las máximas garantías”.
Por su parte, el presidente de la asociación Amilobo, Manuel Pérez, destacó que buena parte de la labor desarrollada en estos años para su protección se debe a “los pastores de la isla que tradicionalmente han trabajado con el lobito herreño”. En este sentido, recordó que esta raza “estuvo cerca de desaparecer en los años 70, tras la introducción de razas foráneas en la isla, que comenzaron a hibridar con los ejemplares existentes hasta poner en riesgo su continuidad”.
Pérez explicó que, a partir de los trabajos de reproducción iniciados en los años 80, se consiguió reducir la consanguinidad y avanzar en la recuperación de “un perro que responde al estándar que consideramos propio del lobito herreño”. Asimismo, señaló que actualmente existen ejemplares no solo en Canarias, sino también en la Península, en otros países europeos, Estados Unidos y Venezuela.
En relación con el procedimiento para su reconocimiento como raza autóctona, el presidente de Amilobo indicó que “falta unificar la documentación ya disponible, como el estándar, la caracterización y la función morfológica”, si bien subrayó que el trabajo técnico está muy avanzado. “Lo tenemos prácticamente todo y se ha demostrado que es una raza propiamente dicha”, afirmó. Además, apuntó que el expediente se encuentra “en sus fases finales” y expresó su confianza en que el reconocimiento pueda producirse “si no este año, el próximo”.
En este sentido, el consejero puso en valor la labor que Amilobo viene desarrollando desde 1988 para la recuperación del lobito herreño, así como las actuaciones llevadas a cabo para promover la reproducción, divulgación, adiestramiento y formación en relación a esta raza. La asociación logró en 2013 el primer registro de la raza, mediante examen morfológico y pruebas de ADN orientadas a su identificación y al desarrollo del árbol genealógico, y en 2015 obtuvo el reconocimiento por parte de la Real Sociedad Canina de España como grupo étnico, paso previo relevante en el proceso hacia su reconocimiento definitivo como raza autóctona.
Por su parte, el director general de Ganadería, Andrés Díaz Matoso, destacó que “la conservación de las razas autóctonas forma parte de la estrategia del Gobierno de Canarias para proteger la biodiversidad ganadera del Archipiélago y preservar recursos genéticos vinculados a nuestra historia, al territorio y a las formas tradicionales de manejo”. Asimismo, señaló que “el caso del lobito herreño tiene un valor singular por su vinculación con el pastoreo y con la cultura ganadera de El Hierro”.
La presencia del lobito herreño en la isla está vinculada a la memoria ganadera herreña y a los usos tradicionales del pastoreo. Aunque su origen exacto no está plenamente determinado, existen referencias históricas y testimonios que apuntan a la presencia de cánidos de pequeño tamaño y aspecto lobuno asociados al manejo del ganado. Con el paso del tiempo, los cruces con otras razas y la reducción de ejemplares fueron diluyendo este tipo tradicional, lo que hizo necesario impulsar trabajos específicos de recuperación, identificación y conservación.
El Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), en colaboración con el Departamento de Patología Animal, Producción Animal, Bromatología y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, realizó en 2011 un estudio morfométrico sobre el lobito herreño con el fin de determinar sus principales rasgos. Entre otros aspectos, se destacó su tamaño mediano, con un peso promedio de 21,9 kilos en machos y 21,1 kilos en hembras, así como una longitud de 60,9 y 59 centímetros, respectivamente. Presenta cabeza triangular, hocico alargado y estrecho, ojos oscuros, orejas cortas, cola ancha y oscura, y un pelaje generalmente corto y espeso de color gris, aunque también puede presentar tonos rojizos o crema. Tradicionalmente ha sido utilizado como perro de pastoreo de cabras y ovejas, por su resistencia, temperamento y capacidad de trabajo en el medio rural herreño.

















