La iniciativa “La historia en nuestras manos” comenzará el próximo curso como proyecto piloto en centros educativos de Infantil, Primaria y Secundaria
Durante este curso se ha desarrollado una fase previa de formación del profesorado en los cuatro CEP de la isla y talleres en centros educativos
La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria presentaron este lunes el proyecto piloto “La historia en nuestras manos”, una iniciativa educativa, cultural y patrimonial que permitirá llevar los oficios tradicionales de la isla a las aulas a partir del próximo curso.
Impulsado por el Cabildo de Gran Canaria a través de la FEDAC, el proyecto tiene como objetivo preservar y transmitir la artesanía tradicional como patrimonio cultural vivo, mediante experiencias prácticas y situaciones de aprendizaje adaptadas a Educación Infantil, Primaria y Secundaria.
La presentación contó con la participación del consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez; el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, y la consejera de Desarrollo Económico, Industria, Comercio y Artesanía, Minerva Alonso.
Poli Suárez agradeció al Cabildo de Gran Canaria y a la FEDAC el impulso de una iniciativa que “encaja plenamente con la apuesta de la Consejería por acercar el patrimonio cultural y educativo a las aulas”. En este sentido, reiteró la total predisposición del departamento para seguir colaborando para el impulso del proyecto, “desde el diálogo, la mano tendida y el trabajo conjunto, con el objetivo de que el alumnado conozca y valore los oficios tradicionales y la artesanía como parte de la identidad de Canarias”.
El consejero mostró, además, su deseo de que este proyecto pueda extenderse en el futuro al resto del archipiélago, siempre de la mano del Cabildo de Gran Canaria como promotor de la iniciativa, y planteó incluso la posibilidad de presentarla a todos los grupos políticos en el Parlamento regional. “La artesanía se protege y se cuida si la damos a conocer desde las edades más tempranas”, señaló Suárez, quien destacó el compromiso de los centros educativos y del profesorado para incorporar estos contenidos a las aulas y “contribuir a mantener vivo un patrimonio que forma parte de la historia y la cultura de las islas”.
Suárez subrayó también que la educación patrimonial no puede limitarse a acciones puntuales, sino que debe formar parte del día a día de los centros educativos. En ese sentido, recordó el reconocimiento nacional recibido recientemente por la Consejería en este ámbito y defendió que iniciativas como esta permiten que las nuevas generaciones conozcan, valoren y preserven unos conocimientos y oficios que constituyen un legado colectivo y que merecen proyectarse hacia el futuro.
Antonio Morales agradeció la implicación de la Consejería de Educación, de la comunidad educativa y de los artesanos y artesanas que participan en “un proyecto que representa una de las cosas más hermosas que tenemos como pueblo: mantener viva la llama de la memoria”.
El presidente destacó que Gran Canaria conserva “un gran patrimonio de oficios que durante siglos resolvieron necesidades concretas y que no son solo una técnica, sino memoria de cómo nuestros abuelos y abuelas entendieron el territorio y aprovecharon lo que les daba para transformarlo en algo útil”.
“Si queremos que estos oficios sigan vivos dentro de 30 años no podemos limitarnos a admirarlos desde fuera. Tenemos que conseguir que un niño sienta el barro, toque la lana o trence la palma entre sus dedos. Que no se quede solo en una charla o en una feria, que son muy importantes, sino que se convierta en una herramienta real, potente y motivadora dentro del currículo”, afirmó Morales.
El presidente subrayó, además, que la iniciativa “no es una actividad aislada”, sino un proyecto que, si cada centro lo hace suyo, “puede convertirse en una seña de identidad”. En este sentido, recordó que la artesanía también genera empleo, sostiene una forma de vida vinculada al territorio y entronca con dos valores defendidos por el Gobierno insular: “la protección del patrimonio cultural y natural y la apuesta por una educación pública de calidad”.
Minerva Alonso explicó por su parte que el proyecto responde a una línea de trabajo que el Cabildo viene impulsando desde hace años para que los artesanos y artesanas “se conviertan en protagonistas de la transmisión de sus propios saberes”.
“Durante mucho tiempo hemos trabajado con cursos, materiales didácticos, cuadernillos, actividades divulgativas y recursos para acercar la artesanía a la ciudadanía, pero queríamos ir más allá. Este proyecto permite dar un salto muy importante porque introduce los oficios tradicionales en el ámbito educativo de una manera ordenada, práctica y con continuidad”, señaló la consejera.
Alonso destacó que la colaboración con la Consejería de Educación ha sido clave para convertir esa idea en un proyecto piloto. “La Consejería escuchó la propuesta, entendió su valor y decidió hacerla suya. A partir de ahí hemos podido desarrollar un trabajo previo de formación del profesorado y diseñar situaciones de aprendizaje que permitirán que el próximo curso los artesanos y artesanas entren en los centros educativos como parte de una experiencia pedagógica real”, añadió.
Formación en los cuatro CEP de Gran Canaria
Durante el curso 2025/2026 se ha desarrollado una primera fase centrada en la formación del profesorado. Para ello, se impartieron cursos de perfeccionamiento en oficios tradicionales dirigidos a docentes de la isla y coordinados con los cuatro Centros del Profesorado de Gran Canaria: CEP Las Palmas de Gran Canaria, CEP Telde, CEP Gran Canaria Sur y CEP Gran Canaria Noroeste.
Las formaciones tuvieron 19 horas lectivas y se celebraron entre el 9 de abril y el 7 de mayo, todos los jueves por la tarde. Los contenidos se centraron en tres oficios tradicionales: lana, alfarería y cestería de palma.
El objetivo de esta fase fue capacitar al profesorado para integrar estos contenidos y metodologías en las situaciones de aprendizaje que se pondrán en marcha durante el proyecto piloto.
Tras la formación, el proyecto desarrolló una segunda línea de trabajo mediante muestras y talleres prácticos en centros educativos, con la participación de artesanos y artesanas.
Estas acciones se realizaron en el IES El Batán, con talleres de lana y tejeduría; el IES Feria del Atlántico, con alfarería tradicional; el IES Guía, también con alfarería tradicional; el CEIP Beñesmén, en Agüimes; el CEIP Elvira Vaquero, en Valsequillo; y el IES Lomo La Herradura, en Telde.
Estos talleres permitieron probar la metodología del proyecto, acercar los oficios al alumnado y comprobar el potencial educativo de una propuesta basada en el aprendizaje práctico, la manipulación de materiales y la participación directa de profesionales artesanos.
Siete situaciones de aprendizaje
El proyecto piloto que arrancará el próximo curso se articulará a través de siete situaciones de aprendizaje elaboradas para trabajar la artesanía tradicional en los centros educativos.
La primera, “La historia en nuestras manos”, introduce de forma general la artesanía de Gran Canaria y la conservación de los oficios tradicionales. Las otras seis se centran en oficios y técnicas concretas: “Tejiendo futuro: el oficio artesano de la lana”; “Moldeando la tradición: el oficio de la alfarería”; “Manos que trenzan historias: la cestería canaria”; “Una hoja, mil ideas: el trenzado de la palma”; “Colores de Canarias: crear con tintes naturales”; y “Patrones que cobran vida: el oficio del calado”.
Estas situaciones de aprendizaje podrán desarrollarse de forma independiente o integrarse como proyecto de centro, de manera que cada nivel educativo trabaje un oficio o una técnica concreta y el resultado final pueda culminar en actividades compartidas, exposiciones o muestras de artesanía dentro de la comunidad educativa.
A partir de ahora, la Consejería de Educación abrirá una convocatoria para que los centros interesados puedan inscribirse en el proyecto piloto, mientras que el Cabildo facilitará la presencia de artesanos y artesanas en los centros participantes.
La metodología contempla talleres prácticos, charlas, demostraciones patrimoniales, elaboración de piezas individuales y colectivas, exposiciones finales, registro audiovisual y evaluación educativa y cultural. El proyecto se apoya en un enfoque competencial, interdisciplinar y experiencial, que conecta patrimonio, creatividad, identidad cultural, sostenibilidad y aprendizaje significativo.
“Vivimos rodeados de pantallas y este proyecto propone algo profundamente necesario: aprender haciendo. El aprendizaje que pasa por las manos y por el cuerpo deja una huella distinta. Mejora la atención, la concentración, la motricidad fina y el vínculo emocional con lo aprendido”, concluyó el presidente del Cabildo.

















