Las empresas canarias cuentan hoy con más herramientas financieras que nunca para crecer en África. Este ha sido uno de los mensajes que trasladó Ignacio Pino, director de Attijariwafa Bank Europe-Spain, en una entrevista concedida con motivo de su participación en las jornadas Shipping Canary Islands (#SCAI2026) 2026, organizadas por Oneport Canarias y que tendrán lugar en Gran Canaria los próximos 26 y 27 de octubre.
El directivo explicó que la entidad financiera que representa, con presencia en 17 países africanos, tiene como objetivo acompañar a las empresas españolas y canarias en sus procesos de internacionalización hacia el continente africano. “Somos un banco panafricano y nuestra misión es facilitar la implantación, la inversión y el acceso a financiación de las empresas que quieren desarrollar proyectos en África”, señaló.
Pino destacó que una de las principales fortalezas de la entidad es precisamente su capacidad para actuar como puente entre ambos mercados. “Las empresas cuentan con un equipo en España que les acompaña y les ayuda a relacionarse con los bancos y operadores locales. Eso simplifica mucho los procesos y aporta tranquilidad a quienes dan el salto al continente africano”, afirmó.
Un banco con presencia creciente en África
Ignacio Pino recordó que Attijariwafa Bank tiene más de un siglo de historia y que en los últimos años ha desarrollado una estrategia de expansión por todo el continente africano. Según explicó, esta evolución ha coincidido con la retirada progresiva de numerosos bancos europeos y estadounidenses de algunos mercados africanos debido a las crecientes exigencias regulatorias internacionales.
“Muchos grupos financieros internacionales han reducido su presencia en África y eso ha abierto espacios que hemos ido ocupando. Nuestro objetivo es seguir consolidando una red panafricana capaz de acompañar las inversiones y el comercio exterior”, apuntó.
Preguntado por las reticencias que todavía muestran algunos inversores hacia determinados mercados africanos, especialmente en actividades vinculadas al transporte marítimo y la logística, Pino reconoció que la prudencia es necesaria. “No se puede hablar de África como si fuera un único país. Son 54 realidades distintas y cada mercado tiene sus características”, indicó. En su opinión, las empresas deben analizar factores como el riesgo político, la estabilidad institucional, la seguridad jurídica, el riesgo de divisa o las condiciones operativas antes de abordar cualquier proyecto.
No obstante, defendió que actualmente existen mecanismos suficientes para reducir significativamente la exposición de las compañías. “Lo importante es saber identificar y mitigar los riesgos. Hay herramientas financieras y aseguradoras que permiten realizar operaciones en prácticamente cualquier país africano con altos niveles de protección”, subrayó.
En el caso concreto de Marruecos, uno de los mercados más próximos a Canarias, destacó la importante evolución experimentada por el país en las últimas décadas. “La seguridad jurídica y el entorno de negocio han mejorado mucho. No tiene nada que ver con el Marruecos de hace veinte años”, afirmó.
El cobro, una de las principales preocupaciones
Pino diferenció entre las necesidades de una empresa exportadora y las de una compañía que pretende invertir directamente en un país africano.
Para las exportadoras, considera que una de las cuestiones clave es garantizar el cobro de las operaciones. “Las cartas de crédito siguen siendo una herramienta fundamental en el comercio internacional. Permiten que las empresas vendan con la tranquilidad de que el riesgo bancario está cubierto”, explicó.
A su juicio, el papel de las entidades financieras consiste precisamente en asumir parte de ese riesgo y trasladar confianza a las compañías que operan desde Europa bajo marcos regulatorios muy exigentes.
El directivo también puso en valor el papel que desempeñan organismos públicos como CESCE, el ICO o los instrumentos estatales de apoyo a la exportación y la internacionalización.
“Las agencias de crédito a la exportación son fundamentales porque garantizan operaciones, ofrecen avales y, en algunos casos, incluso facilitan financiación directa o subvenciones para estudios y proyectos estratégicos”, explicó.
Según señaló, estas herramientas permiten que el riesgo final sea asumido en gran medida por mecanismos públicos especializados, facilitando así que más empresas puedan abordar proyectos de envergadura en mercados africanos.
Respecto al sector marítimo-portuario, protagonista de las jornadas SCAI 2026, Pino recordó que bajo este paraguas conviven actividades muy diversas, desde operadores logísticos y transitarios hasta consignatarios, ingenierías, reparaciones navales o empresas auxiliares.
Aunque cada actividad tiene necesidades específicas, aseguró que una de las herramientas más demandadas son las líneas de crédito destinadas a cubrir necesidades de circulante. “Permiten gestionar el periodo que transcurre entre la prestación de un servicio y el cobro, algo especialmente importante en sectores donde los plazos de pago pueden superar los 90 días”, indicó.
Mauritania y África Occidental, una oportunidad para Canarias
Pino recordó que Mauritania es actualmente uno de los principales socios comerciales africanos del Archipiélago y destacó la creciente relación empresarial entre ambos territorios. Asimismo, subrayó que países como Senegal, Costa de Marfil, Ghana, Benín o Cabo Verde ofrecen importantes oportunidades en ámbitos como la agroindustria, las infraestructuras, la energía, el transporte, el agua o el saneamiento.
Los datos oficiales reflejan que Mauritania continúa siendo el principal socio comercial de Canarias en África, con exportaciones superiores a los 75 millones de euros y cientos de empresas canarias con actividad comercial o presencia regular en el país. Además, Canarias mantiene relaciones económicas relevantes con otros mercados de referencia en la costa occidental africana, como Senegal, Cabo Verde, Ghana, Costa de Marfil y Marruecos.
Para Pino, la clave pasa por construir relaciones de colaboración a largo plazo. “África necesita conocimiento, experiencia y socios fiables. Hay mucho trabajo por hacer y muchas oportunidades, pero siempre desde una lógica de colaboración mutua”, afirmó.
Como conclusión, lanzó un mensaje de confianza a las empresas canarias interesadas en explorar nuevos mercados: “Animaría a las compañías a mirar hacia África, pero haciéndolo con prudencia, bien asesoradas, con buenos socios locales y apoyándose en entidades financieras y profesionales que conozcan el terreno. Las oportunidades están ahí”.










