El texto, actualmente en tramitación, promoverá un modelo renovado más inclusivo, con la evolución de las aulas Enclave hacia aulas combinadas, mayor participación de las familias y una atención más personalizada al alumnado
La Consejería de Educación ha duplicado en esta legislatura los profesionales de apoyo no docente hasta alcanzar los 1.902 y mantiene la mayor inversión realizada hasta la fecha en atención a la diversidad
Entre las medidas más destacadas figura la reciente aprobación para la renovación del contrato de auxiliares educativos en el archipiélago, dotado con cerca de 80 millones de euros hasta 2029
El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, destacó este lunes en la Comisión de Discapacidad del Parlamento de Canarias los avances impulsados por su departamento durante la presente legislatura para reforzar la atención a la diversidad, sustentados en el notable incremento de los recursos tanto humanos como económicos, la mejora de los apoyos educativos, así como la futura Ley de Atención a la Diversidad y Bienestar del Alumnado, que actualmente se encuentra en tramitación.
Sobre este nuevo texto legislativo Suárez explicó que ha sido concebido como la primera norma específica de España en materia de atención a la diversidad y bienestar del alumnado y que supondrá un paso decisivo en la transformación del modelo de inclusión educativa en las islas.
En este sentido, el consejero subrayó que el texto ha sido elaborado desde el consenso y con la participación de los distintos colectivos que componen la educación en las islas. Según explicó, la futura regulación nace con la misión de actualizar el sistema educativo canario y dar respuesta a las nuevas realidades presentes en las aulas canarias, al tiempo que recalcó que su objetivo es dotar al sistema canario de una herramienta capaz de responder a los retos actuales de la inclusión educativa y reforzar la coordinación entre todos los agentes implicados.
Entre las principales novedades de la futura normativa figura la evolución del modelo de aulas Enclave hacia fórmulas que favorezcan una mayor participación del alumnado en los grupos ordinarios, manteniendo apoyos especializados para responder a sus necesidades individuales. De esta manera, el alumnado seguirá formando parte de su grupo de referencia y accederá a una atención personalizada cuando así lo requiera, avanzando hacia un modelo más flexible e inclusivo.
La futura regulación prestará además una atención específica a las singularidades derivadas de la insularidad y la doble insularidad, con el propósito de garantizar que el acceso a los recursos y apoyos educativos no dependa del lugar de residencia del alumnado. En esta línea, el consejero defendió la necesidad de seguir acercando los servicios especializados a todo el archipiélago y continuar reduciendo las desigualdades territoriales.
El bienestar emocional constituye otro de los pilares de este nuevo modelo educativo. En este contexto se enmarca el plan para incorporar treinta y nueve profesionales de la psicología en los centros educativos canarios a partir del próximo curso, una iniciativa dotada con 2,2 millones de euros que permitirá reforzar la prevención, la detección temprana y el acompañamiento emocional del alumnado, las familias y la comunidad educativa.
Dotación histórica para la inclusión
Durante su intervención, Suárez defendió asimismo que la inclusión educativa «no se logra con acciones aisladas ni medidas provisionales», sino mediante una planificación sostenida y recursos suficientes para garantizar la igualdad de oportunidades de todo el alumnado. Como ejemplo de ese esfuerzo, recordó que Canarias dispone actualmente de 1.902 profesionales de apoyo no docente, frente a los 940 existentes en la anterior legislatura, una cifra histórica que incluye auxiliares educativos, personal cuidador, fisioterapeutas, técnicos de Educación Infantil, personal de apoyo especializado y profesionales sanitarios.
Entre las medidas más relevantes impulsadas durante la legislatura figura la renovación del contrato de auxiliares educativos, aprobada recientemente por el Gobierno de Canarias. La actuación movilizará cerca de 80 millones de euros hasta 2029 y permitirá reforzar y garantizar la cobertura del servicio, mejorar las sustituciones y ampliar la atención prestada al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo. En este sentido, la inversión anual destinada a este recurso pasa de 13 millones de euros en 2023 a 26 millones en 2026 y 26,6 millones anuales en el periodo 2027-2029, lo que supone un incremento superior al 100 por ciento.
A este refuerzo se suma el incremento de más de 850 docentes especializados respecto a 2023, hasta superar los 3.500 profesionales dedicados a la atención a la diversidad durante el curso 2025/2026, con una inversión superior a los cincuenta millones de euros. Además, la Consejería ha incrementado en un 34 por ciento los especialistas en Pedagogía Terapéutica, cerca de un 23 por ciento los profesionales de Audición y Lenguaje y en torno a un 30 por ciento los recursos de orientación educativa.
Este incremento de recursos ha permitido ampliar de forma significativa la capacidad de respuesta del sistema educativo canario. Actualmente se atiende a más de 5.000 estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo, 2.100 más que en 2023, lo que supone un incremento del 72 por ciento respecto al inicio de la legislatura. Según destacó el consejero, este crecimiento ha contribuido “a ofrecer una atención más personalizada, adaptar mejor los apoyos y avanzar hacia una inclusión más efectiva en los centros educativos”.
El esfuerzo en la inversión se ha visto acompañado asimismo por una mejora de la estructura de orientación educativa en todas las etapas y por el refuerzo de los equipos específicos especializados en discapacidad auditiva, visual y motora, así como en trastornos del desarrollo. A ello se suma la incorporación de nuevos equipos de atención temprana y de altas capacidades intelectuales, además del fortalecimiento de los recursos destinados a la atención de las alteraciones emocionales y de la conducta.
En paralelo, el Gobierno de Canarias ha ampliado los programas específicos dirigidos al alumnado con necesidades educativas especiales. Entre ellos destaca el proyecto de inclusión para alumnado con trastorno del espectro autista (TEA), que ha pasado de 34 centros participantes en el curso 2022/2023 a 52 en el actual curso escolar, favoreciendo la docencia compartida, el refuerzo de apoyos especializados y promoviendo estrategias que facilitan la participación y el desarrollo integral del alumnado.
Suárez concluyó su intervención reafirmando el compromiso del Gobierno de Canarias con una educación cada vez más inclusiva, asegurando que la atención a la diversidad seguirá siendo una prioridad para el departamento que dirige, tanto a través del refuerzo de los recursos humanos y económicos como mediante el desarrollo y aprobación del nuevo marco normativo.
















