El consejero de Educación, Poli Suárez, confirmó este martes en el Parlamento de Canarias que el proyecto NEAE+21 aspira a seguir creciendo el próximo curso, cuando la edad máxima de su alumnado pasará de los 25 a los 27 años y podrían crearse nuevas unidades en Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote.
En ese sentido, señala Poli Suárez que, aunque en la actualidad participan en este proyecto piloto una treintena de alumnos distribuidos en cinco unidades de Tenerife (2), Gran Canaria (2) y La Gomera (1), no existe un límite de alumnado y el proyecto crecerá lo que tenga que crecer para atender al alumnado que haya que atender.
“Seguiremos ampliando este proyecto, curso a curso e isla a isla”, explica Suárez, para quien “el mejor aval” de esta iniciativa está en las familias, que “por fin ven una puerta abierta donde antes había un muro”.
En la actualidad, este proyecto pionero se organiza en Gran Canaria y Tenerife con dos grupos de ocho alumnos y alumnas en cada isla, a los que suma uno más con seis estudiantes en La Gomera, un tamaño que permite un acompañamiento cercano.
No obstante, el consejero ha avanzado que “miramos más allá de estas tres islas”. Así, la Dirección General de Ordenación de las Enseñanzas, Inclusión e Innovación, que dirige David Pablos, trabaja ya con la de Infraestructuras y Equipamientos Educativos, coordinada por Iván G. Carro para llevar el proyecto a Agaete, en el norte de Gran Canaria, y al sur de Tenerife, y se están analizando las necesidades de Lanzarote.
“Lo hacemos con un criterio claro”, porque “cada nueva aula responde a la demanda real de cada isla y a la evaluación de lo que ya funciona”, según Poli Suárez.
Para ello, “revisamos, isla por isla, dónde hace falta dar el siguiente paso”, en palabras del consejero, para quien “esta Consejería entiende que la inclusión no termina con la escolarización obligatoria”. “Una persona con discapacidad intelectual tiene derecho a seguir formándose, a seguir creciendo y a construir su propio proyecto de vida, y ese derecho no se defiende con declaraciones, como se venía haciendo, se defiende con plazas y con centros en funcionamiento”, en palabras de Poli Suárez.
NEAE+21 representa un compromiso del Gobierno de Canarias y del propio Suárez, para quien el proyecto responde a una pregunta que angustia a muchas familias canarias: qué ocurre con sus hijos e hijas con discapacidad intelectual cuando cumplen 21 años y termina su escolarización.
“Es de las acciones de las que más orgulloso me siento de cuantas hemos desarrollado en esta legislatura, una idea que reivindico solamente por ese orgullo que siento, pero es verdad que después la ha desarrollado y ejecutado mi equipo”, manifestó.
El proyecto, que se dirige a jóvenes que vienen de los centros de Educación Especial y Aulas Enclave cuyo itinerario académico se acababa al cumplir 21 años, “surge a principios de esta legislatura para dar respuesta a todas esas familias canarias, que durante muchos años fueron ignoradas y desatendidas”, según Suárez.
“Apenas tardamos unos meses en idear una solución”, ha recordado el consejero, porque “muchas veces, las soluciones dependen de la simple predisposición política a encontrarlas y desarrollarlas”, añade Poli Suárez, quien no entiende cómo es posible que, antes, las familias siempre hubiesen encontrado “el no de la Consejería” y no “un mínimo de humanidad y empatía”, con lo “relativamente fácil” que, tras escucharlas, fue dar con la solución.
En esa línea, NEAE+21 nace para que cumplir 21 años no signifique quedarse fuera del sistema educativo. Se trata de un itinerario de acompañamiento a la vida adulta, encuadrado en la enseñanza no formal para personas adultas, y que se cursa entre los 21 y los 25 (hasta los 27 a partir del curso que viene).
Para ello, contempla formación con apoyos, pensada para su proyecto de vida personal, social y profesional, y culmina en una certificación del centro.
El proyecto arrancó en el curso 2024-2025 en dos centros, el CEPA Farola de Santa Cruz de Tenerife y el CEPA Telde-La Herradura de Gran Canaria, y su primer año conllevó que fuese evaluado como proyecto piloto por la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa.
A partir de ahí, se ha ordenado y consolidado mediante la Resolución 422/2025, de 27 de mayo, que regula su organización, su funcionamiento y el proceso de admisión del alumnado.
Ya en este curso NEAE+21 ha seguido avanzando y consolidándose, con la publicación de otra resolución (la 700/2025, de 25 de septiembre), para cubrir plazas y, sobre todo, para dar el salto a una tercera isla, La Gomera, que el 15 de octubre se sumó al proyecto, incorporando a cinco alumnos y alumnas en el CEPA de la isla, llegando ya a cinco unidades de tres centros en otras tantas islas y a una treintena de alumnos y alumnas.

















