En la mañana del 2 de septiembre de 2026, en el área de Playa del Muerto, ubicada en el municipio de Santa Cruz de Tenerife, se registró un incidente que movilizó a diversos servicios de emergencia y seguridad. A las 09:21 horas, el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias recibió una llamada alertando sobre la presencia de un cuerpo sin vida en una zona rocosa de difícil acceso.
Ante la alerta, fueron activados recursos del Consorcio de Bomberos de Tenerife y del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES). Los bomberos, en coordinación con la Policía Nacional, solicitaron y autorizaron el uso de un recurso aéreo para llegar al lugar del incidente. Un helicóptero del GES procedió a la recuperación del cadáver y lo trasladó al muelle de Añaza.
Paralelamente, el Servicio de Urgencias Canario (SUC) desplegó una ambulancia medicalizada. Sin embargo, al llegar al punto de encuentro con el helicóptero, el personal sanitario confirmó el fallecimiento del hombre, quien tenía 44 años.
En el ámbito de la seguridad, la Policía Nacional y la Policía Local se hicieron presentes. Los agentes de la Policía Nacional iniciaron las diligencias correspondientes para esclarecer el caso, mientras que los miembros de la Policía Local apoyaron en el dispositivo de emergencia.
El operativo mostró la coordinación de múltiples servicios en respuesta a una situación desafiante, centrada en acceder a un área remota y gestionar un delicado procedimiento de recuperación y confirmación del fallecimiento.











