Se recomienda comenzar a ajustar los horarios de sueño entre una y dos semanas antes del inicio de las clases, adelantando progresivamente la hora de acostarse y de levantarse
Planificar comidas saludables, priorizando frutas y hortalizas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y alimentos frescos o mínimamente procesados, e incluir pescado, huevos y carnes de ave y conejo dentro de una alimentación variada y equilibrada
La actividad física es otro de los pilares de un estilo de vida saludable. Para niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años se recomienda, como referencia, realizar al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), recuerda, con motivo del inicio del curso escolar, la importancia de preparar con antelación la vuelta a las aulas y recuperar de forma progresiva los hábitos y rutinas saludables.
Para ello, se han elaborado un total de doce piezas gráficas informativas que serán difundidas a través de redes sociales y pantallas de turnos de los centros sanitarios del SCS, así como en la web canariasaludable.org, desde donde podrán descargarse adaptadas a distintos formatos.
Estas piezas informativas abarcan los siguientes contenidos:
– Preparar el regreso.
– El descanso es el primer aprendizaje.
– Desde pequeños, un buen desayuno.
– Menos pantallas más bienestar.
– Crecer también es moverse.
– Piojos.
– Espalda sana durante todo el curso.
– Higiene que protege.
– Vuelve la rutina de la salud oral.
– Familia y escuela.
– Educación afectiva sexual.
– Las emociones también vuelven al cole.
Preparar el regreso
Tras varias semanas de vacaciones, el regreso al colegio implica retomar horarios, actividades y responsabilidades y, en algunos casos, afrontar cambios como el inicio en un nuevo centro, aula o etapa educativa, conocer a nuevo profesorado o relacionarse con nuevos compañeros y compañeras. Esta transición puede vivirse con ilusión y entusiasmo, pero también puede generar nervios, inseguridad, tristeza o preocupación.
Por este motivo, se recomienda anticipar los cambios, recuperar gradualmente los horarios habituales, preparar con tiempo el material escolar y reservar espacios para el descanso, el juego y el ocio. También es fundamental escuchar a niños, niñas y adolescentes, conocer cómo se sienten y cuáles son sus expectativas o preocupaciones, sin juzgar ni minimizar sus emociones, y favorecer su participación y autonomía en la preparación del nuevo curso.
Dormir bien para aprender y sentirse mejor
El descanso es fundamental para la recuperación física, el aprendizaje, la atención, la memoria y la regulación emocional. Por ello, se recomienda comenzar a ajustar los horarios de sueño entre una y dos semanas antes del inicio de las clases, adelantando progresivamente la hora de acostarse y de levantarse.
También es aconsejable establecer rutinas tranquilas antes de dormir y evitar el uso de pantallas durante el periodo previo de dos horas antes de acostarse. Entre los 6 y los 12 años, la referencia general es dormir entre 9 y 12 horas en 24 horas.
Una alimentación saludable y sostenible
Se ha de priorizar frutas y hortalizas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y alimentos frescos o mínimamente procesados, incluyendo pescado, huevos y carnes de ave y conejo dentro de una alimentación variada y equilibrada.
Es conveniente respetar las señales de hambre y saciedad de los menores. Si un día desayuna menos de lo habitual, no es necesario compensarlo con productos poco saludables.Se puede completar su alimentación a media mañana con opciones saludables, adaptadas a sus necesidades y apetito.
El agua debe ser la bebida de elección, tanto en casa como durante la jornada escolar. Se recomienda limitar el consumo de bebidas azucaradas, bollería y otros productos con alto contenido en azúcares.
La planificación de las comidas y la preparación de opciones saludables para el recreo pueden facilitar que estos hábitos se mantengan durante el curso.
Actividad física diaria
La actividad física es otro de los pilares de un estilo de vida saludable. Para niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años se recomienda, como referencia, realizar al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa.
Caminar, jugar, bailar, montar en bicicleta, practicar algún deporte o realizar actividades al aire libre son algunas de las opciones que permiten incorporar movimiento a la vida cotidiana. Además, es importante evitar los periodos prolongados de sedentarismo y favorecer que el tiempo de ocio incluya actividades activas.
Una mochila segura y ligera
Para prevenir molestias y sobrecargas, se aconseja utilizar la mochila con los dos tirantes, distribuir adecuadamente el contenido y colocar los objetos más pesados cerca de la espalda. También es conveniente revisar periódicamente su contenido para evitar transportar material innecesario.
Como referencia preventiva, se recomienda que el peso de la mochila no supere aproximadamente el 10 por ciento del peso corporal.
Higiene y prevención de infecciones
El lavado de manos con agua y jabón constituye una de las medidas más sencillas y eficaces para prevenir infecciones. Debe realizarse especialmente antes de comer, después de utilizar el baño y al llegar a casa.
En relación con los piojos, la Dirección General de Salud Pública recuerda que son frecuentes durante la edad escolar y que su aparición no está relacionada con la falta de higiene. Además, los piojos no saltan ni vuelan, sino que se transmiten principalmente por contacto directo.
Cuidar la salud bucodental
El inicio del curso también puede ser una buena oportunidad para revisar y consolidar los hábitos de higiene bucodental y comprobar que las revisiones odontológicas están al día. Se recomienda cepillarse los dientes al menos dos veces al día durante dos minutos, utilizando pasta dentífrica con flúor adecuada a la edad y prestando especial atención al cepillado antes de dormir. En los niños y niñas, es conveniente supervisar el cepillado y favorecer progresivamente el uso adecuado del hilo dental. Las revisiones periódicas permiten detectar de forma precoz posibles caries u otras alteraciones y actuar cuando sea necesario.
Menos pantallas y más tiempo para otras actividades
El objetivo no es eliminar el uso de la tecnología, sino favorecer un consumo equilibrado y saludable. Para ello, se recomienda establecer momentos y espacios libres de dispositivos, especialmente durante las comidas y antes de dormir.
El tiempo dedicado a las pantallas no debería desplazar actividades esenciales para el bienestar, como dormir, jugar, realizar actividad física, leer o relacionarse con familiares y amistades. También es importante acompañar a niños, niñas y adolescentes en el uso seguro y responsable del entorno digital, adaptando las pautas a su edad y necesidades.
Familia y centro educativo
La comunicación entre las familias y el centro educativo contribuye a detectar posibles dificultades y a acompañar mejor a niños, niñas y adolescentes durante el curso. Preguntarles cómo se sienten, qué les preocupa y qué necesitan favorece un clima de confianza y permite coordinar actuaciones cuando sea necesario.
La Dirección General de Salud Pública recuerda que cuidar la salud en la vuelta al cole implica mucho más que preparar el material escolar: supone recuperar progresivamente las rutinas, acompañar las emociones y consolidar hábitos saludables que contribuyan al bienestar físico, emocional y social durante todo el curso.












