Se ha identificado en una instalación de Santa Brígida, en Gran Canaria, que cuenta con un censo de 54 caballos, de los que no se han dado nuevos avisos de localización de síntomas
Asimismo, se han tomado muestras de otros tres casos sospechosos en distintos municipios de Gran Canaria y La Palma, todas ellas con resultados negativos
En el marco de la aplicación del Programa Nacional de Vigilancia de la Fiebre del Nilo Occidental en animales, el sistema de vigilancia del Gobierno de Canarias ha detectado un positivo en équidos en una instalación de Santa Brígida, en Gran Canaria, que cuenta con un censo total de 54 caballos. Al margen del caso positivo, no se han recibido avisos de detección de síntomas en ninguno de los otros animales.
Además de este positivo, el Gobierno de Canarias ha impulsado una nueva ronda de análisis con otras tres muestras de casos sospechosos en distintos municipios de Gran Canaria y La Palma, todas ellas con resultados negativos. Asimismo, no se han recibido nuevos avisos de sospecha en otros ejemplares.
De esta manera, este caso se suma a los tres positivos detectados el pasado 20 de agosto en una misma instalación del sur de Gran Canaria, que supusieron la confirmación por primera vez de la presencia del virus en Canarias.
La identificación de estos casos pone de manifiesto el funcionamiento del sistema de vigilancia y alerta sanitaria veterinaria, que ha permitido detectar la circulación del virus en animales sin que se haya diagnosticado ningún caso humano en Canarias. Esta detección precoz posibilita reforzar preventivamente las actuaciones de vigilancia y activar los mecanismos de coordinación establecidos en el Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores.
El positivo se ha detectado en un marco de trabajo que se basa en tomar muestras de animales con síntomas por avisos de veterinarios clínicos. Los resultados obtenidos mediante este programa constituyen un sistema de alerta precoz para las autoridades de Salud Pública ante la posible circulación del virus y permiten adoptar, de manera coordinada, las medidas preventivas y de seguimiento correspondientes.
El caso se identificó después de que un veterinario clínico comunicara a la Dirección General de Ganadería del Gobierno de Canarias la presencia de síntomas compatibles con la enfermedad.
La Dirección General de Ganadería mantiene las actuaciones de seguimiento, investigación epidemiológica y vigilancia previstas, en coordinación con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y con la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias.
Refuerzo del seguimiento
Ante esta situación, la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) activó el pasado 20 de agosto los protocolos de vigilancia entomológica y epidemiológica establecidos. Estas acciones se están desarrollando en colaboración con la Dirección General de Ganadería de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias y con el Instituto de Enfermedades Tropicales de la Universidad de La Laguna (ULL).
Por ello, se ha reforzado la vigilancia clínica, especialmente ante personas que puedan presentar cuadros compatibles con infección por VNO y antecedentes de residencia o estancia en la zona afectada.
No obstante, desde la Dirección General de Salud Pública se indica que la mayoría de las infecciones son asintomáticas y aproximadamente un veinte por ciento de las personas infectadas pueden presentar complicaciones de carácter neurológico.
En este contexto, se ha informado a los profesionales sanitarios que mantengan un elevado nivel de vigilancia ante posibles casos de personas con clínica compatible, especialmente cuando exista antecedente de residencia, estancia o exposición a picaduras de mosquitos en las zonas afectadas para poner el caso sospechoso en conocimiento de la Dirección General de Salud Pública para facilitar la valoración y, en su caso, la investigación diagnóstica y epidemiológica correspondiente.
Transmisión del virus
La Fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad de origen vírico transmitida mediante la picadura de mosquitos del género Culex. Afecta principalmente a las aves, que junto con los mosquitos forman parte del ciclo de transmisión del virus, aunque también puede afectar a équidos y personas.
La infección suele cursar de forma asintomática tanto en caballos como en personas y solo un pequeño porcentaje de los afectados desarrolla manifestaciones clínicas graves. Los équidos y las personas actúan como huéspedes finales, por lo que no transmiten la infección ni funcionan como reservorios del virus.
Durante la temporada 2026, en el marco del Programa Nacional de Vigilancia ha detectado circulación del virus en las comunidades de Andalucía, Cataluña, Extremadura y Canarias.












