La jugadora grancanaria, campeona de la Euroliga en 2025 y medallista mundial con España en 2026, recibe el Premio al Deporte Canario al Deporte e Igualdad por una trayectoria que la ha convertido en referente para las nuevas generaciones
Primera española en disputar una Final Four de la liga universitaria estadounidense y elegida en el draft de la WNBA, sucede en este reconocimiento a Marta Mangué, galardonada en 2025
Los grandes sueños deportivos también comienzan en los patios de los colegios. El de Maite Cazorla empezó cuando apenas tenía siete años, con un balón de baloncesto en las manos y simplemente con ganas de jugar con sus amigas. Desde aquellas primeras canastas en el colegio de las Teresianas, en Las Palmas de Gran Canaria, hasta conquistar la Euroliga y representar a España en los Juegos Olímpicos, su trayectoria se ha convertido en un ejemplo de talento y superación que ahora recibe el Premio al Deporte Canario 2026 en la categoría de Deporte e Igualdad.
La distinción, concedida por el jurado de los Premios al Deporte Canario, reconoce a una de las grandes figuras del baloncesto femenino español y su condición de referente para las nuevas generaciones de deportistas. A sus 29 años, la base grancanaria ha desarrollado una carrera que la ha llevado a competir en Estados Unidos y en algunas de las principales ligas europeas, demostrando que las jugadoras formadas en Canarias pueden alcanzar las máximas cotas del baloncesto internacional.
El reconocimiento forma parte de la tercera edición de estos galardones, impulsados por la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, dirigida por Poli Suárez, con el objetivo de distinguir los méritos deportivos y las trayectorias que contribuyen al desarrollo del deporte en las islas.
Maite Cazorla recoge así el testigo de la exjugadora de balonmano Marta Mangué, premiada en 2025 por su extraordinaria trayectoria y su compromiso con la formación de nuevas generaciones. En la primera edición, celebrada en 2024, esta distinción recayó en la windsurfista Iballa Ruano, completando una relación de galardonadas que reúne a tres grandes referentes del deporte femenino canario.
Un sueño cumplido
La historia de Maite Cazorla es la de una deportista que comenzó a dar sus primeros pasos en el baloncesto en su colegio y que, con el paso de los años, fue superando cada una de las etapas de formación hasta alcanzar la élite mundial.
Tras iniciarse en las Teresianas, continuó su aprendizaje en el Club Baloncesto Islas Canarias, donde jugó entre los ocho y los doce años. Posteriormente pasó por el Canterbury School antes de trasladarse, con catorce años, al centro de alto rendimiento Segle XXI, en Barcelona, uno de los principales espacios de formación del baloncesto femenino español.
A los dieciocho años dio un salto decisivo en su carrera al trasladarse a Estados Unidos para incorporarse a la Universidad de Oregón. Allí, defendiendo la camiseta de las Oregon Ducks, protagonizó una de las etapas más importantes de su formación deportiva y académica.
Durante su paso por la competición universitaria estadounidense conquistó dos títulos de la fase regular de la conferencia Pac-12, además del torneo de conferencia de 2018. En 2019 alcanzó uno de los hitos más significativos de su trayectoria al convertirse en la primera jugadora española de la historia en disputar una Final Four de la National Collegiate Athletic Association (NCAA), la gran competición universitaria de Estados Unidos.
Ese mismo año, su progresión recibió un nuevo reconocimiento al ser seleccionada por Atlanta Dream en el draft de la Women’s National Basketball Association (WNBA), en la segunda ronda con el número 23. Un logro que la situó entre las jóvenes promesas internacionales con proyección para competir en la liga de baloncesto femenino más prestigiosa del mundo.
Éxitos europeos
Tras su experiencia estadounidense, Maite Cazorla regresó a Europa para incorporarse al Perfumerías Avenida de Salamanca, uno de los grandes clubes del baloncesto femenino español. Allí permaneció cuatro temporadas, en las que amplió considerablemente su palmarés y se consolidó como una de las bases más destacadas de la competición nacional.
Con el conjunto salmantino conquistó dos títulos de Liga, dos Copas de la Reina y una Supercopa de España. También disputó las fases decisivas de la Euroliga, alcanzando el subcampeonato continental en 2021 y el tercer puesto en 2022.
En 2023 inició una nueva etapa internacional al fichar por el ZVVZ USK Praha, uno de los equipos de referencia del baloncesto europeo, con el que ha continuado acumulando éxitos.
Durante sus tres primeras temporadas en la República Checa ha conquistado otros tantos títulos de Liga, además de alcanzar el tercer puesto de la Euroliga en 2024. Sin embargo, el momento más importante de esta etapa llegó en 2025, cuando se proclamó campeona de Europa con el conjunto checo, incorporando a su palmarés el título de clubes más prestigioso del baloncesto femenino continental.
Un éxito que confirmó su consolidación en la élite europea y que tuvo continuidad en 2026 con un nuevo campeonato de la liga checa.
Orgullo internacional
La trayectoria de Maite Cazorla también ha estado estrechamente ligada a la selección española, con la que comenzó a destacar desde las categorías inferiores. Su palmarés internacional incluye dos títulos europeos sub-16, conquistados en 2012 y 2013, un subcampeonato mundial sub-17 en 2014 y el bronce europeo sub-18 de ese mismo año. Posteriormente sumó el oro continental sub-18 en 2015 y otros dos campeonatos de Europa sub-20, en 2016 y 2017.
En 2019 debutó oficialmente con la selección absoluta, iniciando una etapa en la que ha representado a España en las principales competiciones internacionales. Participó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, celebrados en 2021, y en los de París 2024, además de conquistar la medalla de plata en el Campeonato de Europa de 2023.
En 2026 ha vuelto a ampliar su palmarés con la selección española al conseguir la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo, otro logro que refuerza su posición entre las grandes protagonistas del baloncesto nacional.

Abriendo caminos
Más allá de los títulos, la trayectoria de Maite Cazorla representa el avance del deporte femenino y la importancia de contar con referentes capaces de inspirar a las nuevas generaciones.
Desde su infancia en Gran Canaria hasta su consolidación en la élite internacional, la jugadora ha recorrido un camino que hace apenas unas décadas resultaba mucho menos accesible para las mujeres deportistas. Su experiencia en el baloncesto universitario estadounidense, su elección en el draft de la WNBA y sus éxitos en Europa reflejan las oportunidades que se abren cuando el talento encuentra espacios para desarrollarse.
Su figura constituye también un ejemplo para las niñas que hoy comienzan a jugar al baloncesto en los colegios y clubes de Canarias. Una demostración de que el origen geográfico no tiene por qué limitar las aspiraciones deportivas y de que las jóvenes formadas en las islas pueden protagonizar grandes historias de éxito en las competiciones más exigentes del mundo.
El Premio al Deporte Canario 2026 al deporte e igualdad reconoce así una trayectoria que continúa creciendo y que contribuye a dar visibilidad al baloncesto femenino, reforzando el papel de las deportistas canarias como referentes dentro y fuera de las pistas. Cazorla recibirá el galardón el próximo 13 de noviembre, durante la tercera edición de los Premios al Deporte Canario, que se celebrará en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria, coincidiendo con ExpoDeca, la Feria de la Actividad Física y el Deporte de Canarias.









