La consejera de Sanidad informó en el Parlamento de Canarias sobre el balance de listas de espera a 30 de junio de 2026, que refleja una disminución de la espera para consultas en dieciocho días
Desde junio de 2023 se registra una tendencia continuada de descenso de la demora quirúrgica, que ha pasado de 153 días a los 107 actuales, y Canarias cumple un año con este indicador por debajo de la media nacional, que se sitúa en 121 días
En el cómputo interanual, destaca que la demora quirúrgica se reduce en dos días y la lista de espera de pruebas diagnósticas desciende un catorce por ciento
La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, dio cuenta hoy en el Parlamento de Canarias del balance de las listas de espera a 30 de junio de 2026 y destacó que en estos tres años, desde junio de 2023, la demora quirúrgica ha bajado de 153 a 107 días, lo que supone una reducción en 46 días, mientras que la lista de espera quirúrgica ha registrado un descenso del 5,5 por ciento.
Monzón destacó además la reducción del 36 por ciento en la lista de espera de más de seis meses, que ha pasado de 9.457 a 6.047 personas, lo que supone 3.410 pacientes menos en esta lista en los últimos tres años. Al respecto, afirmó que este indicador refleja el compromiso adquirido de priorizar quienes mayor demora presentaban inicialmente.
La consejera precisó que en julio de 2023, cuando el nuevo Gobierno asumió la gestión, se partía con “los peores datos de la serie histórica del Servicio Canario de la Salud”, por lo que puso en valor esa tendencia de descenso continuado en este tiempo y resaltó que, por primera vez desde que hay registros, Canarias ha mantenido en el último año su demora quirúrgica por debajo de la media nacional, situándose en 107 días frente a los 153 días de 2023, momento en que era la más alta del territorio nacional.
Descenso de la espera para consultas y pruebas
En cuanto a los datos del corte semestral, indicó que los pacientes tienen que esperar 18 días menos para acceder a una consulta, pasando de 162 a 144 días de espera media. De las veintisiete especialidades existentes, doce lograron disminuir el número de pacientes en lista de espera, entre las que se incluyen Oftalmología y Otorrinolaringología que, junto a Dermatología, Rehabilitación y Traumatología son las que concentran el 66 por ciento de la lista de espera, por ser de las que mayor demanda generan por consultas asociadas al envejecimiento poblacional y a la cronicidad, entre otras razones.
También se registró un descenso del 14 por ciento de lista de espera de pruebas diagnósticas, situándose en 22.006 personas, 3.627 menos que en el mismo período del año anterior. Este es el tercer descenso consecutivo de este indicador y el más acusado en estos últimos años, apuntó.
La mediana para una intervención se mantiene en 70 días
Por otra parte, la mediana de espera para una intervención quirúrgica se mantiene en 70 días, igual que hace un año, lo que significa que la mitad de los pacientes pendientes de cirugía esperan ese tiempo o menos.
En cuanto a la lista de espera quirúrgica, Monzón dijo que se ha producido un incremento del 7,8 por ciento interanual, situándose en 34.382 personas y explicó que el balance no se puede abstraer de la situación marcada por la huelga nacional de médicos contra el Ministerio de Sanidad por la reforma del Estatuto Marco, circunstancia que ha influido en los resultados de entradas y salidas de listas de espera, especialmente durante este primer semestre del año. En este sentido, precisó que la actividad quirúrgica con medios propios descendió un 3 por ciento entre enero y junio, con un total de 147.811 intervenciones quirúrgicas.
No obstante, y a pesar de ese incremento de la lista de espera, la demora quirúrgica se ha reducido en dos días respecto a junio del año pasado, un dato “positivo y esperanzador”, precisó Monzón, quién aseguró que el mayor reto y el principal objetivo fijado es reducir la espera para una intervención quirúrgica y para las consultas, un logro que se ha podido mantener semestre a semestre a pesar de las jornadas de huelga por este conflicto estatal, que esperó se resuelva urgentemente.
Plan Activa
La consejera vinculó la tendencia positiva en estos tres años a la gestión realizada, con el Plan Activa como eje de la estrategia quirúrgica, la selección de los pacientes con más demora, el impulso de la cirugía mayor ambulatoria y la evaluación mensual de la actividad hospitalaria para corregir desviaciones.
En consultas, se ha apostado por la consulta de alta resolución, la telemedicina, la figura del especialista consultor y protocolos conjuntos entre Atención Primaria y Hospitalaria para agilizar derivaciones, junto con la Comisión de listas de espera creada este mismo año.
También recordó la puesta en marcha del Visor de Historia Clínica Unificada, que evita duplicidades de consultas y de pruebas al dar al profesional acceso al historial completo, y el Sistema de Recordatorio de Citas por SMS, que reduce las inasistencias. Unas medidas de eficiencia a largo plazo, que se reflejan en esa reducción de dieciocho días menos de espera en consultas.
Programa de retención del talento
En el ámbito de los profesionales, recordó que el SCS aprobó en julio un programa de retención del talento que ha permitido contratar a 330 médicos de distintas especialidades, mientras que en cuanto al conflicto laboral que ha marcado este semestre, Monzón defendió que el Gobierno de Canarias ha actuado con responsabilidad.
“Desde que se abrió el conflicto a nivel regional hemos demostrado que estamos abiertos al diálogo y a adoptar las medidas de mejora que estén a nuestro alcance”, garantizó la consejera, si bien recordó que la reforma del Estatuto Marco es competencia del Ministerio de Sanidad, que no ha sido capaz de alcanzar un acuerdo con los profesionales médicos.
En este punto, Monzón reconoció y agradeció el compromiso de los profesionales sanitarios y no sanitarios, que han trabajado para adaptarse a las nuevas circunstancias y procurar que la ciudadanía se viera afectada lo menos posible, “demostrando su vocación de servicio público, su responsabilidad y su profesionalidad, contribuyendo cada día a que nuestro sistema sanitario siga adelante”.















