La experta María Martín Barranco dirige este proyecto que permitirá obtener un diagnóstico real a partir de cuestionarios dirigidos a profesionales de diferentes ámbitos (social, judicial, educativo, sanitario, policial) que atienden a las mujeres víctimas y sus criaturas
El Instituto Canario de Igualdad (ICI), adscrito a la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, está realizando en la actualidad el primer diagnóstico sobre las situaciones de riesgo de las mujeres ante la violencia de género en Canarias a partir de cuestionarios a profesionales de diferentes ámbitos de atención en primera línea a víctimas de violencia machista. El objetivo es analizar las situaciones de riesgo de las mujeres y menores, las posibles lagunas del sistema de detección, información y asistencia y las necesidades de orientación que de ahí se derivan.
La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado Toledo, y la directora del ICI, Ana Padrón Brito, mantuvieron una reunión con la directora del proyecto, María Martín Barranco, para conocer los pormenores del mismo. Delgado indicó que “este diagnóstico es la primera fase de un proyecto más amplio dirigido a anticipar el riesgo que viven las mujeres a través del diseño de un sistema de orientación situacional (SOS) que ofrecerá a las mujeres pasos concretos según el tipo de violencia sufrida, dependiendo de si aún conviven con el maltratador, están en proceso de ruptura, postseparación, tienen una orden de alejamiento que no les da seguridad o la ausencia de denuncia, y también se adaptará al hecho de su agresor sea un hombre conocido o desconocido, o los distintos grados de cercanía con este”.
Por su parte, Ana Padrón Brito señaló que “una de las funciones del ICI es profundizar sobre las situaciones de riesgo que existen para las mujeres en Canarias y este tipo de estudios nos permiten ejecutar de mejor forma las políticas que llevamos a cabo”.
Como explica la directora del proyecto, María Martín Barranco, “el resultado será un mapa de situaciones prioritarias construido sobre tres ejes: el tipo de violencia, quiénes la detectan, y la relación entre la mujer y quien ejerce la violencia”. La experta insiste en que los factores de vulnerabilidad atraviesan esos tres ejes y pone el acento en que en la actualidad “se describe muy bien a la mujer y muy poco a quien la agrede, lo que dificulta anticipar el riesgo, permitiendo solo registrarlo una vez materializado”.
Bajo estas premisas de análisis, las preguntas se han agrupado en los diferentes aspectos que el diagnóstico pretende averiguar: las posibilidades que tienen los servicios de detectar al agresor antes de que exista denuncia; Qué aspectos no se recogen en la valoración de riesgo que realizan en el desempeño de sus funciones; La persistencia del agresor y la huella que deja en diferentes expedientes administrativos o policiales; Qué información reciben las propias mujeres o profesionales sobre los diferentes expedientes del agresor; Cuál es el riesgo cuando las mujeres no pueden evitar el contacto y cercanía con su agresor. Qué inconvenientes encuentran a la hora de acompañar a las víctimas y sus experiencias sobre el funcionamiento real del sistema.
El proyecto describe que las preguntas sobre el agresor son en base a las consecuencias que tienen sobre la mujer, en ningún momento se centran en el agresor como objeto de estudio sino como eje transversal. También son preguntas dirigidas a evaluar el sistema, no a quien responde y son cuestionarios diferentes según el servicio y su ámbito de competencia.
Los cuestionarios se están enviando en la actualidad a profesionales que trabajan en primera línea y en contacto directo con las mujeres en los centros de atención a mujeres víctimas de violencia de género en Canarias (Dispositivos de Emergencia (DEMA), 1-1-2 ó Centros de crisis 24 horas), Fiscalía, TSJC, Puntos de Encuentro, Instituciones Penitenciarias, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, Colegios de Farmacia, FECAM, Cabildos y al movimiento asociativo.
Desde el 25 de septiembre, fecha en la que se envió el primer cuestionario, ya se han recibido más de un centenar de respuestas en su gran mayoría de los servicios que trabajan directamente con las mujeres y cuentan con formación especializada y continuada sobre violencia de género.
El diagnóstico, que el ICI prevé culminar y publicar en diciembre, se enmarca en hasta 20 medidas del Pacto de Estado contra la violencia de género renovado en febrero de 2025 del pacto de estado y, muy especialmente, en tres de ellas. La mejora del sistema de seguimiento y valoración de riesgo (Medida 135); la revisión de los protocolos cuando la víctima comparte espacios con el agresor (Medida 212); y el incremento de la protección en momentos de especial riesgo: procesos de ruptura, sentencias, periodos vacacionales (Medida 215).
María S. Martín Barranco
Lleva veinte años trabajando en igualdad de género desde tres frentes: la práctica institucional, la investigación y la divulgación. Licenciada en Derecho y especialista en intervención social con perspectiva de género, ha impartido cerca de mil conferencias en España y América Latina, y ha asesorado a más de cincuenta ayuntamientos, administraciones públicas, fuerzas y cuerpos de seguridad, universidades y organismos internacionales.
Es autora de cinco libros publicados con Los Libros de la Catarata, entre ellos La desfachatez machista (2023) y ¿Por qué algunos hombres están tan enfadados? (2026). Es directora de EVEFem, escuela de formación feminista activa desde 2013 y ha sido reconocida por el European Institute for Gender Equality como una de las mujeres que inspiran Europa y, en 2025, elegida Comadre de Oro por su labor como divulgadora feminista.












