Un equipo científico multidisciplinar del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) ha completado una nueva campaña oceanográfica destinada a mejorar el conocimiento de los montes submarinos del noreste y suroeste de Canarias, dos áreas de gran valor ecológico de la Red Natura 2000.
Durante 21 días de trabajo a bordo del buque oceanográfico Odón de Buen, el equipo ha desarrollado labores de cartografía, caracterización geológica y estudio de la biodiversidad en varios montes submarinos situados al noreste y suroeste del archipiélago. Entre las zonas investigadas se encuentran los montes Rybin, Ancor, Dacia y Nico Sur, en el sector noreste, así como Drago, The Paps, Echo y Bimbache, en el sector suroeste.
Estos montes submarinos, espacios marinos protegidos de la Red Natura 2000, albergan hábitats marinos de especial interés para la conservación. “La campaña nos ha permitido completar el estudio de áreas que permanecían insuficientemente exploradas y ampliar significativamente la información disponible sobre las comunidades bentónicas profundas asociadas a estos montes submarinos”, explica Pablo Martín-Sosa, investigador del Centro Oceanográfico de Canarias y jefe científico de la campaña.
Los trabajos han incluido la adquisición de cartografía de alta resolución mediante ecosonda multihaz y sistemas acústicos de última generación, así como la toma de muestras de sedimento que permitirán caracterizar con precisión la naturaleza de los fondos marinos y los procesos geológicos que modelan estos ecosistemas.
Además, mediante el uso del vehículo operado remotamente (ROV) Liropus 2000, capaz de trabajar hasta los 2.000 metros de profundidad, se han realizado numerosos transectos visuales y muestreos dirigidos que permitirán evaluar la diversidad biológica y el estado de conservación de las comunidades presentes en el dominio batial profundo, entre los 800 y los 2.000 metros de profundidad.
La campaña CANSEMOS_2026 supone además la culminación de la actividad A1C1 del proyecto BIODIV “Asesoramiento científico-técnico para el seguimiento de la biodiversidad marina: espacios y especies marinos protegidos de competencia estatal (2022-2025)”; actividad destinada a mejorar el conocimiento de los montes submarinos del suroeste y noreste de Canarias. Gracias a los trabajos desarrollados entre 2023 y 2026 se ha completado la caracterización geomorfológica y sedimentaria de estos espacios, la cartografía de sus hábitats bentónicos y el inventario de sus principales comunidades biológicas, proporcionando la base científica necesaria para evaluar su estado de conservación y avanzar en la gestión y protección de estos enclaves de alto valor ecológico.

“Aunque el análisis detallado de los datos obtenidos requerirá todavía varios meses de trabajo, las observaciones preliminares confirman la elevada riqueza biológica de estos montes submarinos y la presencia de comunidades de corales y esponjas de aguas profundas de gran interés ecológico, algunas de ellas especialmente sensibles a las perturbaciones humanas”, señala Martín-Sosa.
Esta iniciativa forma parte del proyecto BIODIV: “Asesoramiento científico-técnico para el seguimiento de la biodiversidad marina: espacios y especies marinos protegidos de competencia estatal (2022-2025)”. Proyecto financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia; e impulsado por la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y CSIC, a través del Instituto Español de Oceanografía (IEO).
Parada en El Hierro para estudiar Tagoro
Una vez finalizada la campaña principal, el buque oceanográfico Odón de Buen realizó una última parada en la isla de El Hierro. El objetivo de esta escala fue continuar con la monitorización del volcán submarino Tagoro en su fase de desgasificación. En esta etapa, se recuperó un fondeo desplegado el pasado noviembre de 2025, que ha tomado datos en continuo de temperatura, conductividad, presión, pH y potencial óxido-reductor (ORP) que permitirán conocer las dinámicas físicas y químicas de este volcán a lo largo del tiempo. Además, con el uso del ROV Liropus 2000, se tomaron muestras microbiológicas para realizar cultivos de las comunidades que crecen en los sedimentos y tapetes bacterianos alrededor de las salidas hidrotermales. Se da así continuidad a una serie temporal ininterrumpida de más de 15 años en un volcán submarino activo. Tras concluir estas labores, el buque finalizó su paso por el archipiélago canario y puso rumbo definitivo a su base en Vigo.














