El viceconsejero de Sector Primario del Gobierno de Canarias y el Jefe Provincial de la Inspección de Trabajo mantuvieron una reunión en la que se abordó la dificultad de cumplimiento de determinadas diligencias de carácter estructural por cuestiones ajenas a los productores y productoras
El viceconsejero de Sector Primario del Gobierno de Canarias, Eduardo García y el director general de Agricultura, Juan Ramón Rodríguez, han mantenido un encuentro de trabajo con el jefe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, José Trasobares, a petición del Ejecutivo canario, con el objetivo de abordar la situación del sector ante los últimos requerimientos a empresas agrarias del Archipiélago, y trasladarle al departamento estatal las singulares condiciones geográficas, económicas y administrativas de las explotaciones de las Islas.
La reunión, solicitada por la Dirección General de Agricultura a raíz de una serie de inspecciones efectuadas a agricultores y agricultoras en el municipio de Fuencaliente (La Palma), sirvió para exponer la dificultad de aplicar determinadas medidas de carácter estructural recogidas en las actas de inspección, tales como el abastecimiento de agua potable de red, o la necesidad de contar aseos y zonas fijas de descanso para los trabajadores y trabajadoras en las parcelas inspeccionadas, que además están condicionadas por otros agentes externos como son los ayuntamientos.
Durante el encuentro, García explicó que estas situaciones son extrapolables a la mayoría de los municipios agrícolas de Canarias, donde existe un predominio del minifundio, además de una orografía caracterizada por elevadas pendientes y dificultades de acceso, a las que se une la dificultad de las corporaciones locales para extender redes de abastecimiento para la totalidad de suelo rústico de protección agraria y también de otorgar licencias de construcción antes la reducida superficie de las parcelas.
En consecuencia, el viceconsejero defendió la necesidad de prever respuestas adaptadas a la realidad geográfica, económica y administrativa de las fincas de las Islas, que requieren de la colaboración de diferentes administraciones, y agradeció el buen talante y la disposición de la Jefatura de la Inspección de Trabajo para abordar estas cuestiones.
Así, durante la reunión, los miembros del Ejecutivo canario plantearon que en aquellos casos en que resulte imposible disponer de red de agua potable y se dificulte la edificación de instalaciones destinadas a construir baños y áreas de descanso, juegan un papel importantísimo las entidades encargadas de la manufactura y comercialización de la producción agrícola a la que pertenezcan los productores o productoras. Ya que a través de estas se posibilita el uso de servicios a una distancia razonable del punto de trabajo en el que poder desarrollar, entre otras, acciones de descontaminación tras los procesos de aplicación de productos fitosanitarios.
En aquellas situaciones en las que no sea factible disponer ni de baño, ni de conexión a la red pública de agua potable, García propuso que se puede mitigar el riesgo teniendo siempre a mano un envase (garrafa) con agua potable que permita actuar de manera inmediata ante cualquier situación de emergencia.
Asimismo, durante la sesión de trabajo se abordó de manera prioritaria la seguridad en el uso de la maquinaria agrícola. A este respecto, desde la Inspección de Trabajo se informó de la intensificación de las labores de vigilancia en este ámbito, debido al grave impacto que puede acarrear un manejo inadecuado de la maquinaria y equipos de trabajo.
Por último, tanto la jefatura provincial de la Inspección de Trabajo como la Consejería de Agricultura coinciden en la importancia y los beneficios de los cambios que se han introducido durante las últimas décadas en materia de seguridad laboral y prevención de riesgos laborales para la salud de las personas que trabajan en el campo.

















